miércoles, 25 de julio de 2012

ARGENTINA LAS FASES DEL NEOCOMUNISMO O SOCIALISMO DEL SIGLO XXI

Por: Viviana Padelin –Fraternidad Libertaria Latinoamericana
Primera Etapa. ETAPA DE IMPLANTACION. GOBIERNO POPULISTA. Esta etapa puede ocupar una o hasta tres presidencias del mismo gobernante o mismo partido o coalición de izquierda. Dependerá de la aceptación popular la implementación de cada uno de estos puntos pudiendo en consecuencia omitir algunos de ellos o bien, acelerar el proceso en su segunda etapa.

Asistencialismo: aumento de asignaciones familiares por hijo, embarazadas, planes de emergencia, subsidios, etc. Objetivo: siembra de votos para la próxima elección. (*)

Aumento de cantidad de cargos publicos: Por cada nuevo empleo público se estiman 4 votos del grupo familiar. Los capitales privados comienzan a abandonar sus inversiones: sus empleados son absorbidos por el sistema público. Objetivo: siembra de votos. (*)

Aumento de salarios y pasividades (incluye pasividades sin aportes jubilatorios): Inicialmente cuenta con el obvio beneplácito de la clase trabajadora y sindicatos. Más adelante, comienza la espiral inflacionaria que licuará todos los aumentos. Objetivo: fidelización de votantes y siembra de nuevos votos. (*)

Medios de comunicación: A través de la publicidad oficial se asegura que sólo tengan voz aquellos periodistas, actores, conductores y artistas oficialistas. Comienza la autocensura. (*)

Fuerzas armadas y de seguridad: Persecución de quienes los han combatido en la guerra contra la subversión 60/70 (Chile, Argentina, Uruguay, Bolivia). Persecución mediática y judicial. (*)

Cultura: Campañas mediáticas e instalación de matrices de opinión contrarias a personalidades opositoras de la cultura local. (*)

Corrupción: Se dan a conocimiento público hechos de corrupción de funcionarios de tercera o cuarta línea. Esto tiene un doble objetivo: impacto social de que el gobierno no admite la corrupción y al mismo tiempo, “alinear” tras de sí a toda la administración pública, que, temerosa de persecución judicial y complots armados en su contra (sumarios, juicios), actúan fielmente al gobierno. Esto, sumado a los funcionarios de confianza o políticos, incapaces de encontrar otro trabajo semejante, logran que los hechos de corrupción sean reducidos a una “mesa chica” del gobierno, pero ampliada en cuanto a montos se refiere.(*)

Discriminación y Derechos Humanos: El gobierno encuentra un nicho de votantes en las minorías marginadas (indígenas, homosexuales, transexuales, etc) y legisla para ellas. Objetivo: creación de grupos ideológicos para defensa del modelo y fidelización de votantes. Se promueve con la especulación de acusaciones de discriminación en conflictos personales, laborales, etc. (*)

Revisión de pasado reciente: Evocación permanente de pasadas dictaduras militares o gobiernos democráticos. Objetivo: recrear la imagen de un enemigo inexistente en la actualidad pero temido. Instalarse como la única opción posible de gobierno (*)

Desvalorización de símbolos patrios: Modificaciones en banderas, escudos, himnos. (*)

Aumento exponencial de la delincuencia común: La delincuencia es esencial a la implantación del neocomunismo. Los hechos de violencia neutralizan, atomizan, aíslan y recluyen los posibles actos de protesta de trabajadores de clase media. Los delincuentes ganan las calles. Incluye programas de desarme de la población civil. Al mismo tiempo, la misma delincuencia será en el futuro mano de obra barata del narcotráfico.(*)

Fuerzas de seguridad: Desmantelamiento progresivo. Campañas de desprestigio por supuestos hechos de corrupción. Falta de equipamiento y autoridad para ejercer la tarea en pos de garantizar los derechos humanos de los delincuentes. (*)

Impunidad en los hechos delictivos: Jueces de Garantías afianzan la impunidad. Utilización para delinquir de menores de edad inimputables. (*)

Oposición: comienza a fragmentarse y a alinearse tras al bando oficialista. No hay referentes. (*)

Iglesia: comienzan los choques con autoridades de la Iglesia Católica. (*)

Ocupaciones de fábricas no operativas y de tierras fiscales o privadas. Como antesala de las expropiaciones, los capitales extranjeros comienzan a retirarse del país. Persecuciones mediáticas a empresarios nacionales. Estatización de empresas privatizadas . La clase media es incapaz de organizarse en oposición.

Aumento de ong`s de izquierda. Creación de redes trasnacionales para el asedio a opositores.

Creación de grupos de choque. Utilizados como sostén de violencia sin armas aún, promotores del modelo en actos políticos oficialistas y para neutralizar actos públicos de oposición. Vinculados a determinada dirigencia de sectores deportivos y narcotráfico.

Educación: Creación de nuevas Universidades. Becas indiscriminadas. Clientelismo y semilleros de grupos de izquierda que sostendrán ideológicamente al régimen. A esta altura el nivel educativo es muy bajo en todos los niveles de enseñanza. (*)

Aumento de impuestos a las ganancias o riqueza. Estos impuestos alcanzan a trabajadores con salarios medios y medios-bajos cuyo fin confiscatorio se aplica a la “redistribución de la riqueza”.

Aumento del consumo de drogas y narcotráfico. Nuevas pistas clandestinas. Aumento de accidentes de avionetas por sobrecarga. Nacimiento de una nueva clase social opulenta, en su mayoría jóvenes menores a 40 años. (*)

Censo habitacional. Su objetivo es conocer cantidad de viviendas desocupadas y propietarios con más de una vivienda. Los datos son registrados para la tercera fase.

Fragmentación de central sindical: Aquellos dirigentes no alineados con el incipiente régimen se retiran para formar centrales sindicales disidentes, sin menor éxito. (*)

Quiebre del sistema de salud: Las prestadoras privadas de salud no logran brindar servicios de calidad en un escenario de creciente inflación y alto costo de salarios y riesgos laborales. Son casi obligadas a vender sus empresas a precio vil o bien serán estatizadas. Los hospitales estatales tendrán como público sectores bajos, medio bajo, medio y medio alto con el consiguiente colapso del sistema


Segunda Etapa. ETAPA DE IMPLANTACIÓN. CONSOLIDACIÓN
Quiebre de la clase media. Tal como fue el objetivo con las FFAA y FFSS en la primera etapa, ahora lo es con la clase media. Desesperanza, desamparo, subversión del orden establecido. El objetivo es destruirla; mejor aún, igualarla hacia abajo; más abajo aún que la clase baja. Estigmatizarla, hacerla culpable de la pobreza de otros, de las dictaduras militares, de la discriminación, del maltrato que sufrían los delincuentes, etc. Una clase media atomizada, culposa, temerosa, inexperiente y cómoda no podrá hacer frente a estos regímenes

Reforma Constitucional (para entronizarse en el poder). Puede o no ser necesario, dependerá de las posibilidades de otros candidatos “opositores” que para entonces o bien se habrán alineado al régimen o habrán salido de la escena política

Aprobación de matrimonio homosexual

Aprobación del aborto

Ley de medios o ley mordaza. Ley de censura

Persecución plena de opositores: Guerra mediática y judicial.

Judicialización de todos los conflictos: Judicialización de la política. El Poder Judicial colapsa, convirtiéndose en una escribanía del gobierno.

La delincuencia gobierna las calles, la impunidad es total.

Deterioro económico: Comienza aceleradamente la espiral inflacionaria.

Legalización de marihuana: Legalización, tenencia y plantación para consumo personal

Destrucción total moral y física de las Fuerzas Armadas y de seguridad

Oposición fragmentada puede ganar elecciones legislativas, pero son incapaces de generar una eficaz gestión y menos aún crecer en número de adherentes)

Se generan “nuevos enemigos” de izquierda. Grupos de choque ahora armados comienzan a actuar: Política, ideológica y operativamente responden al gobierno de turno; pero mediáticamente son “grupos de ultraizquierda opuestos al oficialismo”. En el futuro, formarán las milicias armadas

División de municipios, provincias o departamentos: Promueve el armado electoral, creación de cargos públicos y mayor control de grupos opositores a nivel local.

Persecución de minorías católicas (ley de cultos). La sanción de esta Ley permite la persecución de grupos católicos, evangélicos y cristianos de escuelas espirituales de orden abierto

Creación de milicias armadas: Los anteriores grupos de choque; sólo presentes en actos de gobierno o infiltrados en grupos opositores; ahora recibirán instrucción militar en reemplazo de las FFAA ya destruídas en la 2da. Etapa

Tercera Etapa. ETAPA. FASE INICIAL DEL NEOCOMUNISMO
Expropiaciones

Presos y crímenes políticos

Ataque a la iglesia católica

Régimen electoral a la medida del partido de gobierno.

Elecciones espurias

Espiral inflacionaria


Esta enumeración cronológica nos permite identificar en qué etapa estamos. Dependerá de aquellos dispuestos a defender ya no los “derechos humanos”; sino los VALORES HUMANOS, evitar que esta re-involución siga su proceso.

miércoles, 11 de julio de 2012

"PREPÁRENSE PARA LA GUERRA Y EL FIN DEL MUNDO" , ADVIERTE LIDER ESPIRITUAL IRANÍ

En un mensaje a los iraníes, el líder religioso exhortó a los fieles a que esperasen la llegada de Mahdi, el duodécimo imán, que anunciará el fin del mundo, señala el portal Interfax Religión.
Según la creencia chií, el Mahdi llegará el día del Juicio Final para salvar el mundo y establecer el orden islámico en la Tierra.

El líder religioso destacó que ahora el deber de los iraníes es “prepararse para la venida del gran líder y estar listos para la guerra”.

“Bajo la dirección de Dios y con su apoyo invisible haremos que la civilización islámica triunfe en el ámbito internacional. Es nuestro destino”, indicó el ayatolá.

Recientemente las autoridades iraníes han comenzado a difundir entre los militares del país un folleto denominado 'Los últimos seis meses', que les incita a prepararse a la llegada de un imán y enfrentarse a Occidente, que aumenta su fuerza nuclear, informan los medios locales.

viernes, 6 de julio de 2012

TODO ERA VERDAD

Durante el último gobierno militar yo era un adolescente. Terminaba mi colegio secundario cuando llegaba la democracia salvadora que mi formación católica nacionalista me hacía mirar con desconfianza. No tenía idea de los desaparecidos ni de sus reivindicadores. Un día asistí a una conferencia en la que hablaba Antonio Caponnetto. Lo único que recuerdo de ella es que, refiriéndose a las Madres de Plaza de Mayo, les dijo “adefesios de pañuelos blancos”. De allí en más, la Bonafini y todo su aquelarre no fueron para mí más que adefesios, generosamente financiados por organismos internacionales, que buscaban reintroducir en nuestro país el marxismo. Con la llegada de los K y sus efluvios de izquierda que ocuparon el gobierno, acentué mi idea de que no eran más que resentidos en busca de venganza por una guerra que perdieron. Terroristas reciclados en funcionarios.
Por otro lado, los militares protagonistas del Proceso eran patriotas argentinos, con más o menos defectos, pero que habían tenido la valentía y grandeza de salvar a la Patria del peligro marxista. En su accionar se habían cometido excesos, como en todo conflicto armado, pero de ninguno modo podía darse fe al mito de los vuelos de la muerte, torturas y otras exageraciones frutos de la propaganda de izquierda. Los militares eran casi héroes, y más de una vez me metí en aprietos, que podrían haber sido graves, por defenderlos.
Pero leí las confesiones de Videla (Disposición final, de Ceferino Reato). Y debo admitir que fui sorprendido en mi buena fe. Me engañaron. Los zurdos tenían razón.
Videla confiesa con claridad cuáles eran las cuatro etapas del método represivo que aplicaron: 1) Detención o secuestro del objetivo; 2) interrogatorios en lugar secreto, donde la persona quedaba a merced de sus captores; 3) ejecución sumaria y, 4) desaparición del cuerpo.
Bárbaros; comparables, quizás, a las hordas vándalas o la NKVD de Beria. Se erigieron mesiánicamente en defensores del Occidente cristiano y utilizaron para sus fines métodos que socaban los pilares del mismo Occidente que pretendían defender. Todo acusado tiene derecho a un juicio en el que pueda ejercer su legítima defensa. Juicio sumario, si es necesario por las circunstancias, pero juicio al fin. Este principio básico del derecho romano les fue negado a “7000 o 8000 personas que había que matar”, en palabras de Videla.
La ausencia de ese juicio -sustituido por un interrogatorio cuyo objetivo no era determinar la inocencia o culpabilidad del detenido sino obtener información bajo tortura-, convierte a las ejecuciones en asesinatos. Es así, aunque nos cueste admitirlo y aunque la mayoría de los muertos hayan sido militantes del ERP o Montoneros: los militares involucrados fueron asesinos.
Y, finalmente, les negaron la sepultura a los muertos, lo cual constituye una violación atroz de las leyes más íntimas y profundas de la naturaleza humana. Basta leer a Antígona y conocer, por la historia, cómo aún los pueblos más primitivos, cuando estaban en guerra, declaraban treguas en las batallas a fin de enterrar a sus muertos. Los defensores de la cristiandad, en cambio, prefirieron arrojarlos al mar o algún río o quemarlos bajo un montículo de neumáticos, negándole a la familia el consuelo de la sepultura del hijo muerto.
¿Por qué hicieron esto? Videla responde que no podían fusilar a 8000 personas porque la población “iba a pensar que era Cuba”. Lo triste es que fue peor que Cuba, porque allí los fusilaron con nombre y apellido; aquí los “desaparecieron” como NN. Argentina fue un Gulag soviético en miniatura.
Terrorismo marxista contra terrorismo de Estado.
Sigo pensando que Bonafini y las suyas son adefesios de pañuelo blanco financiados por la izquierda internacional. Pero ahora sé que tienen motivos para hacer lo que hacen.
Sigo creyendo que los miembros de la patota K son resentidos en busca de venganza. Pero ahora sé que hay una causa cierta que alimenta esa sed vindicativa.

Excursus 1: Reato no se mete demasiado con la Iglesia. Pero resulta claro que tanto Videla como muchos otros de sus colegas eran católicos practicantes y habrán consultado varias veces a obispos y sacerdotes acerca de la licitud moral de sus métodos. Recuerdo el testimonio directo de uno de los sacerdotes consultados: los aprobaban. ¿Se habrá opuesto Tortolo? ¿Se habrá opuesto Bonamín? No lo creo. Sospecho que habrán tranquilizado sus conciencias asegurándoles que todo era para la mayor gloria de Dios y bien de las almas.
Excursus 2: He comenzado a leer Montoneros. Soldados de Massera. Y parece que, en muchos casos, la cosa era peor. El objetivo no era la defensa del Occidente cristiano sino los millones de dólares de Born.