sábado, 29 de agosto de 2026

UNAS LÍNEAS, (Calamo currente) Por: Sergio R. Castaño


El Nacionalismo Católico argentino es la forma propia que adquirió la tradición en Argentina. La forma propia, no importada ni postiza -ni menos renegada de nuestro origen y de nuestros prohombres.
No es un partido. Es un movimiento espiritual que recoge y reivindica la herencia griega, latina, hispánica, occidental y ante todo católica.
No sujeto a un molde estricto, sino albergador -sin contradicción- de distintas (pero no diversas) líneas, todas contestes en reivindicar la herencia antedicha. Entonces dentro del Nacionalismo se encuentra quien es más lefe, o menos lefe; más fascista, o menos fascista; algo "gorila", o algo "peruca" (sit venia verbo). Pero en cualquier caso esa persona está adherida al núcleo católico del Occidente cristiano y de la tradición patria, a los que no renuncia.
Ha sido, es, la "manera" argentina de vivir la tradición y el anhelo de restauración de la Cristiandad en una Patria concreta: la "manera" nuestra.
Entonces, para medir la "pertenencia" de quienes pueden ser llamados Nacionalistas argentinos cabría preguntar, entre otras cosas y a título de ejemplos no exhaustivos ni sectarios:
Ante todo: ¿es católico -y de forma mentis tradicional-?
¿Se considera, como ciudadano de esta Patria, de todas maneras parte del Occidente cristiano?
¿Exalta la tradición patria de los Austria, abjura del nefasto borbonismo, ensalza o reconoce la grandeza del prócer Juan Manuel, como uno de los hombres más grandes que ha dado Hispanoamérica (políticamente, el más grande)?
¿Deplora el triunfo mundial del anglosionismo, sobre todo tras 1945?
¿Es cipayo de Londres, París, Nueva York .... o Madrid?
¿Es anticomunista -pero sobre todo y significativamente, antiliberal-?
Junto con la tradición católica e hispánica secular, ¿reconoce la grandeza doctrinal de Maurras y/o de José Antonio?
Por eso, cuando a partir de 1930 se ha preguntado por la posición político-espiritual de alguien en Argentina:
¿Es liberal, es izquierdista, o es católico?, hasta que la Iglesia "adoptó" a la democracia cristiana, y hasta que nos trajeron los vidrios de colores de una patria mal parida por obra de 《traidores》 (sic), la identificación de la tercera alternativa era, ha venido siendo, y sigue siendo:
"AH, ES NACIONALISTA"

viernes, 28 de agosto de 2026

IGLESIA CATÓLICA EN LA HERMANA REPÚBLICA DEL PARAGUAY

 POR LO QUE SE NOTA ES QUE LA ARBITRARIA E INVÁLIDA EXCOMUNIÓN DE LA ROMA PACHAMÁMICA LIDERADA POR EL HEREJE DE ROBERT PREVOS, NO ASUSTÓ A LOS CATÓLICOS  PARAGUAYOS. FOTOS TOMADAS EL PASADO DOMINGO XIII DESPUÉS DE PENTECOSTÉS EN LA IGLESIA NTRA. SEÑORA DE LOURDES



martes, 25 de agosto de 2026

LA "CONVERSIÓN ECOLÓGICA" DE LEÓN XIV: LA NUEVA RELIGIÓN DE ESTADO VATICANO.


León XIV ha hecho un llamamiento a una «conversión ecológica», retomando temas asociados a Bergoglio y al movimiento sinodal en general. Frank Wright sostiene que esto no es un desarrollo pastoral, sino parte de lo que él denomina una «religión de Estado liberal», donde el activismo climático, las fronteras abiertas, la migración masiva, el humanismo y la igualdad se elevan a la categoría de creencias ideológicas que compiten con el cristianismo tradicional.

Wright sostiene que el énfasis en el “desarrollo humano integral” y el humanismo corre el riesgo de desviar la atención de la Iglesia del reinado de Cristo y el orden sobrenatural hacia una visión de la sociedad centrada en el ser humano. Estas ideas, argumenta, están vinculadas a un proyecto liberal internacional más amplio que busca llevar a la sociedad más allá de las identidades nacionales, culturales y religiosas tradicionales
Pero este orden político e ideológico se está debilitando. A medida que disminuye el liderazgo estadounidense en el sistema liberal internacional, Wright predice que la adhesión continua a estas ideas podría llegar a parecer tan anticuada como el apoyo al comunismo tras la caída del Muro de Berlín.
La Iglesia corre el riesgo de vincularse a un movimiento político y cultural pasajero en lugar de mantener su identidad católica tradicional. La advertencia es clara: el Vaticano está abrazando una religión mundana. Y el mundo está desapareciendo. La Iglesia debe regresar a Cristo, o será arrastrada por la ideología que ha adoptado

martes, 18 de agosto de 2026

CONSAGRACIÓN DEL ARZOBISPO MONSEÑOR ESPINOSA (1900)... Historias de Buenos Aires


Entre 1898 y 1900 Espinosa se desempeñó como primer obispo de La Plata, diócesis que abarcaba las provincias de Buenos Aires y La Pampa, y tras la muerte del arzobispo Uladislao Castellanos el 6 de febrero de 1900, fue nombrado como su sucesor el 31 de agosto de 1900 por el papa León XIII, tomando posesión canónica de su sede el 18 de noviembre de ese año. Nacido en Buenos Aires el 2 de julio de 1844 fue el cuarto arzobispo (y décimo noveno diocesano) de Buenos Aires, falleciendo el 8 de abril de 1923En las imágenes podemos apreciar su retrato por Witcomb, el acto de su consagración en la Catedral y el destacado grupo de arzobispos y obispos que acompañaron la solemne ceremonia
Monseñor Espinosa había ingresado al Seminario Conciliar el 7 de febrero de 1859 y en 1863 recibió las órdenes menores. El 12 de enero de 1865 viajó a Roma para continuar sus estudios en la Universidad Gregoriana. Fue ordenado presbítero el 11 de abril de 1868 y en 1869 obtuvo el grado de doctor en Teología. Durante el Concilio Vaticano I actuó como secretario del arzobispo de Buenos Aires monseñor Mariano José de Escalada hasta su fallecimiento en 1870.
Espinosa regresó a Buenos Aires y fue designado secretario general del arzobispado cuya sede se encontraba vacante. Simultáneamente se desempeñaba como capellán de la parroquia de Santa Lucía. Era reconocido por su austeridad: habitaba un pequeño cuarto anexo a la capilla, donde dormía directamente sobre el suelo. Viajaba a caballo tanto en sus visitas a la Catedral Metropolitana de Buenos Aires como en sus visitas pastorales a las zonas de quintas.


A pesar de ser un erudito del idioma latín, en el que incluso escribía poemas, con la feligresía utilizaba un lenguaje llano que le valió la calificación de cura gaucho y el afecto del vecindario. Decidido a construir un nuevo templo sobre la antigua capilla de Santa Lucía, contó con el apoyo de una comisión de damas presidida por Petrona Coronel de Lamarca, madre del dirigente católico Emilio Lamarca y recabó casa por casa el apoyo de los vecinos.
Finalizado el templo, el arzobispo León Federico Aneiros lo convocó a la Curia Metropolitana, lo que motivó que una comisión de vecinos pidiera que no dejara vecindario el "muy benemérito, virtuoso e inteligente director espiritual (...) que es una garantía para la paz y armonía entre todos los de Barracas al Norte".
Fundó los diarios "La América del Sud" y "El católico argentino". En pocas ocasiones escribió artículos propios pero solía traducir y publicar largos artículos de L'Osservatore Romano y L'Unitá de Turín.
Propuso la creación del llamado Óbolo de San Pedro, donaciones destinadas a auxiliar económicamente a la Santa Sede.
Fue designado párroco de Nuestra Señora de la Merced desde mediados del año 1875 hasta comienzos del siguiente. A comienzos de 1877 inició una misión pastoral en el Paraguay, desolado tras la guerra de la Triple Alianza.
Tras regresar a Buenos Aires, el 14 de mayo de 1878 embarcó rumbo a Bahía Blanca en el vapor Santa Rosa junto con un grupo de religiosos salesianos. Sin embargo, al poco tiempo de partir, encontrándose frente al Cabo Corrientes, un temporal desmanteló el navío que a duras penas consiguió regresar a puerto el 17 de ese mes.
El presidente Nicolás Avellaneda lo designó capellán general del ejército expedicionario al Río Negro, acompañando la campaña del desierto. Una vez finalizada, Espinosa viajó con misioneros salesianos y lazaristas por territorios inexplorados de la Patagonia. Visitó los fuertes de Carhué, Puán, Guaminí, Fuerte Argentino y General Lavalle, recorriendo más de 120 kilómetros por día a caballo. Durante la denominada "Conquista del Desierto" de 1879 acompañando al general Julio Argentino Roca, escribió un diario donde recopiló puntualmente todas las vicisitudes de la campaña, con el objetivo de enajenar el espacio geográfico de las poblaciones originarias desde la Pampa hasta la Patagonia. Este diario no fue publicado hasta sesenta años después en 1939
En 1881 presidió la peregrinación nacional a la ciudad de Roma, a Tierra Santa y al santuario de Lourdes.
En 1884 en el buque de guerra Villarino partió nuevamente a la Patagonia argentina y el territorio pampeano. Efectuó tareas de evangelización en Carmen de Patagones, Viedma, Pringles, Conesa, Fortín Roca, Vidal y en gran parte de los territorios nacionales de Neuquen, Rio Negro y La Pampa.
A su regreso fue sucesivamente nombrado protonotario apostólico, canónigo y vicario general. El 13 de junio de 1893 fue nombrado obispo auxiliar de Buenos Aires y el 22 de octubre el arzobispo Aneiros lo consagró obispo.
Entre 1898 y 1900 se desempeñó como primer obispo de La Plata, diócesis que abarcaba las provincias de Buenos Aires y La Pampa, y tras la muerte del arzobispo Uladislao Castellanos el 6 de febrero de 1900, fue nombrado como su sucesor el 31 de agosto de 1900 por el papa León XIII, tomando posesión canónica de su sede el 18 de noviembre de ese año.


Se destacó por construir numerosos templos, capillas y escuelas y por la promoción de los estudios eclesiásticos, obteniendo del gobierno el derecho para que el Seminario otorgara títulos académicos.
Siguió dando muestra de gran austeridad, careciendo en su vida diaria de elementos básicos que él calificaba de lujo. Al crearse una comisión de homenaje con motivo de celebrarse sus bodas de plata como obispo, pidió que ese homenaje se destinase a una obra benéfica, lo que se tradujo en la creación del Hogar Sacerdotal, para sacerdotes ancianos, pobres o enfermos, el cual lleva su nombre.
Tras seis años de enfermedad, falleció en Buenos Aires el 8 de abril de 1923 y sus restos sepultados en la capilla del Santo Cristo de la Catedral Metropolitana.

viernes, 14 de agosto de 2026

EL PADRE CASTAÑEDA (O EL BUEN DIALOGO CON LOS GOBERNANTES CORRUPTOS)



P. Castañeda, contemporaneo del mulato B. Rivadavia

El Padre Castañeda no era obispo ni lo invitaron a Norteamérica. En esa época no se hacían grandes colectas ni se hacían pobres discursos. Cuando un cura necesitaba plata para su iglesia, lo llamaba al primer rico que pasaba y le decía: “Déme cien pesos” o “Déme doscientos pesos” y el rico, le daba la plata y el cura le decía: “Que Dios se lo pague” y nadie sabía quién era el rico que la había dado esos pesos al cura. Además, en esa época, los curas no dejaban nunca su parroquia ni viajaban en un avión ni iban a las casas de los masones para decirles: “¡Que bien le queda su renguera!” o “Me siento muy honrado de que Jesucristo haya sido judío, porque los judíos son masones”.
Si al Padre Castañeda lo hubieran invitado a Norteamérica, hubiera contestado: “Váyanse a la p…. madre que los parió” y además les hubiera dicho otras cosas que no se deben decir delante de los niños. A él no le interesaba la propaganda. Lo único que le interesaba era pelearlos a los liberales y hacerlos entender que no podían llevárselo todo tan de arriba. Porque los liberales de entonces creían que todos los hombres querían ser liberales. Y también en eso los liberales estaban equivocados. Los hombres de entonces eran unos hombres muy decentes que no soportaban a los enemigos de Cristo.
Además, los curas de entonces no tenían miedo de quedar mal con los políticos. Cuando un político se metía con ellos o hacía una ley medio sinvergüenza, el obispo lo llamaba al cura más gritón y le decía: “Usted tiene que contestar a este animal” y el cura le decía: “Está muy bien Señor Obispo” y el domingo siguiente se subía al púlpito y empezaba, por ejemplo: “El señor Rivadavia ha hecho una estupidez. Ustedes tienen la obligación de desobedecer a los gobernantes que se llegan a nosotros con ideas extranjeras. Hay que terminar con esa clase de gente. Cuando ustedes quieran hacer una revolución, pueden contar conmigo, porque los curas están para eso: para pelear a los malos y defender a los buenos. Los curas no están para hacer componendas ni para dejarse invitar a comidas por los enemigos de la patria: están para salvar a las almas, aunque para salvarlas sea necesario agarrarse a tiros, por más obispos que sean: porque los curas y los obispos no son empleados del gobierno sino sirvientes de Dios y pastores de las almas que Dios pone bajo su cuidado, y los pastores no tienen que andar mucho entre lobos, si es que no quieren parecer entregadores. El señor Rivadavia es un lobo que se ha metido entre nosotros. Ustedes saben lo que hay que hacer con los lobos y yo sé como tengo que ayudarlos. No tienen más que decirme: ahora. Pero, les advierto que si ustedes tardan mucho en decírmelo, iré yo solo a sacarlo a patadas de la Casa de Gobierno”.
Así pensaba y así predicaba el cura Castañeda. Por eso ningún gobierno lo quiso hacer obispo y ningún masón lo invitó a su casa. Porque era un cura que tenía todo lo que hay que tener.
ANZOÁTEGUI, Ignacio B.: Pequeña Historia Argentina para uso de los niños. Asunción, Regnum, 200, pp. 59-61.

lunes, 3 de agosto de 2026

CENTENARIO DE LA GUERRA CRISTERA 1926 - 2026


San Buenaventura nos dice que: " El que no da gracias por los beneficios recibidos, se hace indigno de recibir otros nuevos. "
El 31 de Julio del 2026 se cumplieron los cien años del inicio de la Cristiada en México. Nosotros, católicos no podemos dejar pasar esta fecha sin hacer memoria y agradecer a todos aquellos hombres y mujeres, niños , jóvenes, hombres maduros y ancianos que participaron de alguna u otra manera en esta epopeya única en la historia de nuestro país.
No dejemos caer en el olvido el ejemplo que aquellos hombres y mujeres católicos del principio del siglo XX nos dieron a nosotros, católicos del siglo XXI. Las circunstancias políticas y religiosas ciertamente han cambiado. Pero el combate sigue siendo el mismo. Las potencias de las tinieblas no dejan de combatir a los hijos de la luz. Y así como ellos no dudaron en su tiempo abandonar a sus hogares y familias para entregarse en cuerpo y alma al servicio de la lucha por Cristo Rey, nosotros también debemos estar dispuestos a sacrificar nuestras comodidades modernas para dedicarnos a hacer reinar a Nuestro Señor en nuestras familias, ciudades y Patria.
Dios quiera que la lectura de estas breves páginas nos animen a ser católicos de a de verás e imploremos a los mártires de la Cristiada que intercedan por nosotros desde lo alto del Cielo!
¡Viva Cristo Rey! ¡Viva la Virgen de Guadalupe! ¡Viva México Católico!
Padre Pierre Mouroux + FSSPX