lunes, 25 de julio de 2011

SOBRE LA GUERRA, LO OCURRIDO EN LOS 70 Y SU CONTINUIDAD EN LA SOCIEDAD RURAL EN SU DIALECTICA CON EL GOBIERNO.

Por Juan Rosi

Palco de la Sociedad Rural

Toda guerra guerra tiene su visión política, ya que la guerra es la continuidad de la política por otros medios. Tantos las fuerzas irregulares como las regulares tenían objetivos politicos, unos por imponer su pérfido marxismo ateo, los otros por la continuidad liberal y los profusos intereses de gran Bretaña sobre nuestro suelo, lo que a la postre vimos, vivimos y hoy sufrimos, seguir dialectizando, nosotros los argentinos tendríamos que dar por finalizada esa etapa siniestra de nuestra historia. Condenamos a todos o cerramos y damos vuelta la hoja! Pero no podemos continuar la fragmentación de nuestra patria con odios que el poder mundial nos quiere seguir fomentando. Convengamos que el poder mundial dio por muerta las ideologías y ese nuevo orden mundial se maneja con la síntesis hegeliana. El tema de la guerra de los setenta en realidad se la utiliza como una gran cortina de humo, acá solamente peleamos por el combate estrictamente bélico, por el combate militar; cuando en realidad nadie habla del desastre económico, cultural, religioso y militar incluso que ellos mismos produjeron. Eso tiene una continuidad histórica, una continuidad en el tiempo, lo que empezó el proceso lo continuaron los Alfonsín, los Menem, los Duhalde, los De larrua, los kk Y toda otra porquería que se encuentra dentro de la escoria partidocratica, esto no va a terminar hasta que formemos un país en serio, con una clase dirigencial seria y con conciencia de Nación. Solamente lo que todo el pueblo persigue es la solución económica, si alguno de estos imbéciles que se encuentran dentro del arco político, al menos dieran un pequeños bienestar, lamentablemente hoy nadie estaría quejándose y lo que menos importaría sería la Patria. Tenemos que cambiar los paradigmas, no nos queda otra! Lo ocurrido ayer en la rural, con el discurso de su Presidente, el Sr. Biolcati, quien representa los intereses del liberalismo capitalista, quedó bien claro en su encendida defensa de Faustino Sarmiento, uno de los próceres de esa Argentina, apocada, reducida, sin principios basado en nuestro orígenes histórico-religioso-filosófico, ya que este personaje odiaba todo lo católico, todos saben de su filiación masónica, todos saben que este personaje de la historia era pro-anglosajón. Evidentemente que estos sujetos al igual que el gobierno, quieren embarcar al pueblo argentino  en un enfrentamiento inducido por el “poder mundial”, que lleva al menos un siglo y medio, en un enfrentamiento que no tiene nada que ver con nuestro pueblo, un enfrentamiento que en los 70 del siglo pasado nos llevó una sangría bastante dolorosa, con consecuencias realmente desbastadora, con la eliminación de nuestras FF.AA. sin hipótesis de conflictos, sin hipótesis de guerra, sin un plan de seguridad nacional, sin un plan de defensa nacional, sin planes económicos que signifique un desarrollo sustentable, nuestra inteligencia reducida a un ser pragmático, a un ser utilitarista, a un ser consumista, en definitiva a un hombre manejado por el “dinero” y las reglas del mercado; un hombre carente de una visión trascendente, vaciado, reducido a un ente biológico; lo contrario y lo que permitiría ser una nación de verdad, es recuperar el hombre sobrenatural, fundado en la fe católica, fundado en la filosofía clásica pero  según ellos, es decir ambos bandos contendientes, eso resulta un hombre retrogrado, perteneciente a una época de la historia que ya pasó, perteneciente al obscurantismo. Lo más triste es ¡como los hombres de Iglesia permanecen callados ante semejante atropello a nuestras raíces! ¡cómo aceptan mansamente el materialismo impuesto al hombre! ¡Cómo permiten que sea vaciado el hombre sin al menos denunciarlo! Esto, inexorablemente repite la historia de violencia, de muerte, sin bien con la INSEGURIDAD, sufrimos este proceso, pero la violencia producto del enfrentamiento ideológico todavía no llegó con toda su virulencia, irremediablemente el destino de nuestra Patria es el de la disolución sí nosotros los Argentinos no reaccionamos. Los que sacan ventaja de todas estas cuestiones es el poder anglosajón, el poder del dinero, que son los más interesado en la desaparición, en la disolución de esa Argentina, líder de Sudamérica y que puede representar una recuperación de la unidad Hispanoamericana, única forma de poder enfrentar al poder mundial.

lunes, 18 de julio de 2011

LA PARUSÍA Ó SEGUNDA VENIDA DE CRISTO

Por el Padre Leonardo Castellani

Cristo ¿vuelve o no?
Jesucristo vuelve y su vuelta es un dogma de nuestra fe. Es un dogma de los más importantes, colocado entre los catorce artículos de fe que recitamos cada día en el Símbolo de los Apóstoles y cantamos en la Misa Solemne. “Y vendrá con gloria a juzgar a los vivos y a los muertos”.
Es un dogma bastante olvidado. Es un espléndido dogma poco meditado.
Su traducción es ésta: el mundo no continuará desenvolviéndose indefinidamente, ni acabará por azar, dando un encontronazo con alguna estrella mostrenca, ni terminará por evolución natural de sus fuerzas elementales –o entropía cósmica, como dicen los físicos-, sino por una intervención directa de su Creador.
No morirá de muerte natural, sino de muerte violenta; o por mejor decir –ya que Tú eres Dios de vida y no de muerte-, de muerte milagrosa.
El Universo no es un proceso natural, como piensan los evolucionistas o naturalistas, sino que es un poema gigantesco, un poema dramático del cual Dios se ha reservado la iniciación, el nudo y el desenlace; que se llaman teológicamente Creación, Redención, Parusía.
Los personajes son los albedríos humanos. Las fuerzas naturales son los maquinistas. Pero el primer actor y el director de orquesta es Dios.
“Varones galileos, ¿qué estáis allí mirando al cielo? Este Jesús que habéis visto subir al cielo, parejamente un día volverá a bajar del cielo”, dijeron los dos ángeles el día de la Ascensión.
Ése será el desenlace del drama de la humanidad: “Videbunt in quem transfixerunt” (“Mirarán al que enclavaron”).
El dogma de la Segunda Venida de Cristo, o Parusía, es tan importante como el de su Primera Venida, o Encarnación.
Si no se lo entiende, no se entiende nada de la Escritura ni de la historia de la Iglesia. El término de un proceso da sentido a todo el proceso. Este término está no solo claramente revelado, mas también minuciosamente profetizado. Jesucristo vuelve pronto.
Ven, Señor Jesús.
Oh Señor Jesucristo, ¿por qué tardas? ¿qué esperas para mostrar al mundo tus divinas banderas, y arrojar tu mensaje de luz sobre las fieras?

lunes, 4 de julio de 2011

PADRE LEONARDO CASTELLANI, UN PROFETA CONTEMPORANEO

1. Formación (1899-1935)
Leonardo Castellani nace en Reconquista, (Sta. Fe, Argentina) el 16 de noviembre de 1899. Pierde a su padre -periodista y maestro librepensador- en la niñez, muerto en una reyerta política. En 1918 ingresa al noviciado jesuita de Córdoba. Estudia letras, filosofía y teología en Santa Fe, luego en Buenos Aires y comienza a escribir (Camperas). Vistas sus grandes dotes intelectuales, es enviado en 1929 a Europa a proseguir sus estudios.

Es ordenado sacerdote (1931), y estudia Filosofía y Teología en la Gregoriana de Roma, Después estudia Psicología en la Sorbona de París. Tras unos meses en Alemania, en 1935 vuelve a Argentina.

2. Primera época (1935-1946)
Desde su regreso a Europa y hasta 1946 trabaja en docencia y periodismo ; escribe más de 12 libros y traduce la primera parte de la Suma Teológica de Santo Tomás. De esta época son los cuentos reunidos en 'Historias del Norte Bravo', 'Martita ofelia y otros cuentos de fantasmas', 'Las muertes del Padre Metri'; ensayos y artículos reunidos en 'Las canciones de Militis', 'Crítica literaria', 'El nuevo gobierno de Sancho'. Participa activamente en revistas y diarios (Criterio, La Nacion, Cabildo, Tribuna) e incursiona en política, llegando a ser incluido en la lista de diputados del partido nacionalista en 1946. Estas actividades y sus actitudes críticas hacia la educación y las estructuras sociales, políticas y religiosas comienzan a ocasionarle enemigos y dificultades.

3. La crisis: Manresa (1946-1949)
Sus superiores religiosos lo presionan para que abandone la Compañía de Jesús (la orden jesuita); se niega, y las sanciones y presiones van en aumento. Viaja a Europa para intentar aclarar su situación, sin éxito. Es recluido en Manresa (España) durante dos años, mientras su salud física y psíquica se derrumba. Al borde de una neurosis y en medio de una aguda crisis espiritual, consigue huir y vuelve en 1949 a Buenos Aires. Es entonces expulsado de la Compañía y suspendido como sacerdote.

Tiene entonces 50 años, su salud decaída, el alma lastimada en lo más profundo, difamado, con su carrera intelectual tronchada y sin medios de vida.

4. Segunda etapa (1950-1969)
Es acogido por el obispo de Salta, donde vive entre 1950 y 1951, enseñando y escribiendo. Vuelve en 1952 a Bs As, y dicta cursos de filosofía y conferencias varias. El período más difícil de su vida ha pasado, y aunque las heridas no cerrarán nunca, comienza a ordenar sus papeles e inicia una nueva etapa en su producción intelectual, que se revelará aún más productiva y profunda que la primera.

En este tiempo escribe 'El apocalipsis de San Juan', 'Cristo vuelve o no vuelve?', 'El ruiseñor fusilado/El místico' , 'Los papeles de Benjamín Benavídez', 'El evangelio de Jesucristo', 'Las parábolas de Cristo', 'Su majestad Dulcinea'...

En 1966 se le restituye el ministerio sacerdotal. En 1967 funda la revista Jauja, que dirige hasta su cierre, en 1969.

5. El ocaso (1969-1981)
El fin de la revista Jauja coincide con el fin de una década en que mueren otras esperanza;: han pasado el mayo francés, la primavera de Praga, el concilio vaticano II y la llegada del hombre a la luna... Castellani, sin dejar de ser un referente entre los sectores más tradicionales del catolicismo, y una figura destacada del nacionalismo argentino, se aparta cada vez más de la actividad política y, en general, de la sociedad. Volcado a su interioridad religiosa, su actividad se limita a escribir libros y dar conferencias.

Muere el 15 de marzo de 1981 en Buenos Aires.