lunes, 14 de noviembre de 2016

LA IGLESIA QUE LIDERA JORGE BERGOGLIO, ES LA CONTRAIGLESIA O SINAGOGA DE SATANÁS QUE LUCHA POR LA INSTAURACIÓN DEL REINADO DEL ANTICRISTO


Tomado de: http://sursumcordablog.blogspot.com.ar/


La Iglesia Conciliar no es la Iglesia Católica, eso es algo que, si bien se ha repetido miles de veces, aún cuesta a muchos comprender. ¿Puede la Iglesia de Católica ser al mismo tiempo, el Cuerpo Místico de Cristo que el Sendero que lleva a la Condenación? Como católicos sabemos que existe una sola Iglesia, lo repetimos en el Credo, lo hemos aprendido, lo hemos asimilado y somos conscientes, no por nuestra voluntad, sino porque hemos recibido el auxilio de la Gracia, en que fuera de la Iglesia Católica Apostólica y Romana no hay salvación. Así lo estableció el Credo en el Primer Concilio Ecuménico, convocado para luchar contra aquella herejía que se extendía por todo el orbe conocido, la cual hizo apostatar a la casi totalidad del Clero y que San Atanasio consideró "la Gran Apostasía".

La Iglesia Católica es la única Iglesia Verdadera, sólo en ella se da a Dios un culto agradable, un culto que él acepta como decoroso y válido. Por otra parte, la Iglesia nacida con el Concilio Vaticano II está en las antípodas de la Iglesia de Cristo, por lo que no es sino, la Iglesia del Anticristo. ¿Por qué? Porque en la Iglesia Conciliar se enseña todo lo contrario a lo que el Logos que se hizo carne nos transmitió.

El término al que aludimos proviene del griego αντὶ-χριστός significando literalmente: el que se opone o el que sustituye a Cristo. Mientras que ciertas religiones no católicas, presentan una multiplicidad de "dioses" o a un dios radicalmente diferente al nuestro, la herejía neo-modernista y neo-protestante copta el armazón institucional de la Iglesia Católica Romana y le hace predicar a un cristo diferente, un cristo conforme a las enseñanzas del mundo, a las nuevas tendencias... a un falso cristo que se opone y que suplanta (αντὶ) al verdadero Cristo (χριστός ).


Así como el Papa es el Vicario de Cristo, la Iglesia Conciliar tiene su propio Pontífice Máximo, que es el Vicario del Anticristo, y por lo tanto representa su poder, representa su enseñanza, la confirma, la promulga y la extiende por el mundo. El Magisterio de la Iglesia Conciliar es radicalmente opuesto al Magisterio de la Iglesia Católica, porque el segundo es cristo-céntrico, mientras que el primero está centrado en la oposición a Cristo ya que tiene como origen, no a la Verdad, que es el Logos sino a la Mentira y por autor a su Padre, el Demonio (Jn 8: 44). Así como Cristo nos legó el Sacramento de la Misa, el cual fue enriquecido por los Santos en forma de Divina Liturgia, el Suplantador de Cristo inspiró y dio una falsa misa, el Novus Ordo, que remplaza al Sacramento del Altar por un culto inválido, ilícito y que no adora a Dios, sino al Padre de la Mentira.

La Iglesia Católica tiene sus Santos, los cuales agradaron a Dios en éste mundo y sirven de ejemplo a los fieles de la Iglesia Militante. Los Santos permanecieron fieles (fidelis) a la Verdad, dieron testimonio de la Fe, por la predicación, por la obras, pero siempre porque fueron portadores de Cristo (Χριστόφορος), mientras que la Iglesia Conciliar tiene sus propios "santos". Ellos no pueden ser santos católicos, porque su predica, sus acciones, sus obras no son las de Cristo, sino las del αντὶ-χριστός que se manifiesta en ellos. La Madre Teresa de Calcuta, canonizada por Wojtyla/Juan Pablo II es un claro ejemplo de ello: una mujer que jamás adoró al Verbo, que no rindió culto a Dios, sino que se postró ante los falsos dioses hindúes en más de una oportunidad y profeta del ecumenismo y del indiferentismo religioso. Otro ejemplo es el mismo "beato" Wojtyla, quien persiguió a la Iglesia, expandió los errores y herejías del Vaticano II y concluyó la Gran Apostasía que hoy vivimos.

Dijo San Pablo (II Tes 2, 3-12)

"Que nadie en modo alguno os engañe, porque antes ha de venir la apostasía y ha de manifestarse el Hombre de Pecado, el hijo de la Perdición, que se opone y se alza contra todo lo que se dice Dios o es adorado, hasta sentarse en el templo de Dios y proclamarse Dios a sí mismo.
¿No os recordáis que, estando entre vosotros, ya os decía esto? Y ahora que sabéis qué es lo que le contiene hasta que llegue el tiempo de manifestarse. [...] Entonces se manifestará el inicuo, a quien el Señor Jesús matará con el aliento de su boca, destruyéndole con la manifestación de su venida. La venida del inicuo vendrá acompañada del poder de Satanás, de todo género de milagros, señales y prodigios engañosos y de seducciones de iniquidad para los destinados a la perdición por no haber recibido el amor de la verdad que los salvaría. Por eso Dios les envía un poder engañoso, para que crean en la mentira y sean condenados cuantos, no creyeron en la verdad, se complacen en la iniquidad".

Esa Apostasía fue mencionada por Nuestro Señor (Mt 24, 12). ¿Qué es aquello que impide la manifestación del αντὶ-χριστός? Nosotros lo ignoramos, sólo podemos conjeturar que (basados en Dan 10) se trata del Arcángel San Miguel, que protege y resguarda al pueblo de Dios contra Satanás. Pero el enemigo trabaja, el enemigo hace su trabajo, lo hizo de forma paulatina hasta que les llegó la hora del triunfo momentáneo el Golpe Maestro de Satanás, la Apostasía de la Jerarquía Católica y la promulgación por la misma Jerarquía de la Herejía Neo-Modernista y Neo-Protestante. Pero ese triunfo es momentáneo, es un tiempo, porque ellos también son criaturas. Dios es Eterno, el ésta fuera del Tiempo y del Espacio, él es Omipotente y Absoluto y ha permitido, en su providencia, ese triunfo momentaneo, ese eclipse de la Iglesia para intervenir finalmente y aniquilar al Mal.

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