miércoles, 29 de septiembre de 2021

ANIVERSARIO SACERDOTAL.. Sorprendente

50 años de sacerdotes: el ex obispo Vitus Huonder celebra con los miembros de la FSSPX 



El ex "obispo" de Chur, Vitus Huonder, presidió la  misa mayor de la Fraternidad San Pío X en el priorato de la comunidad en Wil SG el sábado . Huonder participó en el servicio como jubileo. El 25 de septiembre de 1971 fue ordenado sacerdote por el obispo Johannes Vonderach en la iglesia parroquial de Thalwil.
En el centro de su sermón, el "obispo" emérito colocó al sacerdote y a los jóvenes que pudieran sentirse llamados a ser sacerdotes. Hizo un dibujo de las expectativas puestas en el sacerdote.
Apartamento en el instituto de chicos
La Sociedad de San Pío X fue establecida canónicamente el 1 de noviembre de 1970 por el obispo François Charrière en Friburgo. Según sus propias declaraciones, la Hermandad ahora tiene filiales en más de 60 países en los cinco continentes y regentéa seis seminarios internacionales teniendo en la actualidad más de 600 sacerdotes.
Desde su jubilación, el ex obispo Vitus Huonder ha vivido con los hermanos Pius, en el instituto para niños Sancta Maria en Wangs.
UN COMENTARIO DEL BLOG...  Hemos puesto entre comillas la palabra obispo, dado que el homenajeado en cuestión no es tal y esto es por haber sido "consagrado" con el nuevo rito introducido por Juan Bautista Montini -alias Paulo VI- (no Papa) por haber sido un hereje formal y material y sospechoso de haber sido un cripto-judío.
Confiamos en que alguno de los tres obispos de la FSSPX le haya consagrado con el rito católico o bien que estén dispuesto a realizarlo, porque mientras tanto no dejaría de ser un simple sacerdote que preside oficios propio de un obispos sin serlo y solo todo esto quedaría como misas pontificales-parodias e inválidas.






lunes, 20 de septiembre de 2021

MAGNÍFICA PROCESIÓN EN HONOR A LA VIRGEN SANTÍSIMA EN UNA PARROQUIA DE LA CIUDAD DE MENDOZA ARGENTINA

Fiesta Patronal de “Nuestra Señora de la Soledad”. Procesión en andas con la imagen de la Virgen de la Soledad, acompañada por los sacerdotes, seminaristas, hermanas y feligresía del Priorato “San José” de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, por las calles aledañas a la iglesia. Domingo 19 de septiembre de 2021. Hemos de destacar la presencia de mayoría jóvenes y niños, cosa ya no vista hoy día en las parroquias y capillas que siguen las directivas pastorales del Vaticano Segundo.

domingo, 19 de septiembre de 2021

UN NUEVO ANIVERSARIO DE LOS ACONTECIMIENTOS MARIANOS EN LA SALETTE FRANCIA

 



La Virgen de la Salette (también llamada Nuestra Señora de la Salette, Notre Dame de La Salette en francés o Nuestra Señora de la Saleta en español) es el nombre bajo el cual los fieles católicos designan a la Virgen María aparecida a dos niños el 19 de septiembre de 1846 en el pueblo de La Salette-Fallavaux (Isère, Francia). También es la advocación del santuario que se edificó en el lugar de la aparición..
Dos jóvenes pastores llamados Mélanie Calvat, de 15 años, y Maximino Giraud, de 11 años relataron como el sábado 19 de septiembre de 1846, hacia las tres de la tarde, en una montaña cercana al pueblo alpino de La Salette-Fallavaux, vieron aparecer dentro de una luz resplandeciente, más brillante que el sol, una «bella dama» en llanto que se dirige a ellos.
Primero sentada y llorando con la cabeza entre las manos, la "Bella Dama" se levanta y habla largamente, en francés y en patois​ (dialecto del occitano), la lengua de los niños.​ Les explica que llora por la impiedad imperante en la sociedad y los insta a renunciar a dos pecados graves que se habían hecho muy comunes: la blasfemia y no tomarse el domingo como día de descanso y de asistencia a la misa. Predice castigos espantosos que se darán si la gente no cambia y promete la clemencia divina a los que cambien. Finalmente pide a los niños que recen, hagan penitencia y esparzan su mensaje.
Toda la luz dentro de la cual se presenta y que envuelve completamente a los tres, viene de un gran crucifijo que lleva sobre el pecho, rodeado de un martillo y unas tenazas. Lleva sobre los hombros una cadena y, al lado, unas rosas. Su cabeza, su cintura y sus pies están también rodeados de rosas; vestida de blanco, con un chal rubí y un delantal dorado. Al final la "Bella Dama" sube por una pendiente y desaparece entre la luz.
Después de cinco años de investigación, el obispo de Grenoble, Philibert de Bruillard, reconoce la autenticidad de la aparición. El papa Pío IX aprobó la devoción a Nuestra Señora de La Salette.​
Secretos de la Virgen
Los pastorcillos afirmaron haber sido informados de dos secretos muy especiales, el primer secreto le habría sido revelado a Mélanie Calvat el 25 de septiembre del 1846, en el lugar de la aparición y el segundo secreto a Maximino Giraud también el mismo día y lugar, aunque la Virgen les habría dicho que no lo comentaran ni se lo contaran al uno y al otro hasta el año del 1858, día en que se revelarían. Estos dos secretos, fueron enviados en 1851 al papa Pío IX por consejo de Mgr. de Bruillard.​
El mensaje de Virgen
Dando por adelanto la advertencia del castigo divino que resultaría en el desperdicio de sus cosechas. Esta advertencia vendría justo antes de uno de los inviernos más difíciles que vivirá la zona de Francia e Inglaterra, un período marcado por hambruna duradera de varios meses. Este suceso divino sería venerado por su relevancia durante el periodo. Habiendo dejado un mensaje claro y advertencia de seguir los mandamientos de Cristo.​ A pesar de la obscuridad y hambre sufrida en Europa en este momento histórico, la iglesia considera el mensaje de la Salette “un mensaje de esperanza, porque nuestra esperanza se nutre de la intercesión de ella, que es la Madre de la humanidad".

jueves, 16 de septiembre de 2021

EN UN NUEVO ANIVERSARIO DEL GOLPE DE ESTADO CONTRA PERÓN... 16 de septiembre de 1955, La Oligarquía apátrida y liberal junto a la iglesia Argentina al servicio de la antipatria se juntan para combatir al pueblo trabajador.



Exactamente tres meses después del bombardeo de Plaza de Mayo, el cual culmino con la muerte de 350 personas, se inició la Revolución Libertadora (Fusiladora), comandada por Eduardo Lonardi y Pedro Eugenio Aramburu. Luego de varios días de indefiniciones e informaciones difusas, Perón, al no contar con el respaldo del Ejército (y fiel a sus convicciones ideológicas y para evitar una guerra civil, decidió no armar milicias obreras), se asiló en la cañonera Paraguay, iniciando un largo exilio de casi dieciocho años fuera de la Argentina y del poder.

Comenzaba la “Libertadora” con el slogan de Ni vencedores ni vencidos, que a poco andar se demostraría totalmente falso. La proscripción del peronismo, el encarcelamiento de miles de dirigentes tanto políticos como gremiales, el secuestro y profanación del cadáver de Eva Perón, los fusilamientos de civiles y militares en junio de 1956, la pérdida de las conquistas laborales obtenidas por el movimiento obrero y un largo etcétera. Claro que hubo festejos en los sectores sociales altos y medios/altos tras el fin de la “dictadura” (que había sido convalidada apenas tres años antes con el 62% de los votos en elecciones limpias) y la huida del “tirano prófugo”. Basta traer aquí el recuerdo del escritor Ernesto Sábato, insospechado de simpatía por el peronismo, cuando afirmó que “…aquella noche de setiembre de 1955, mientras los doctores, hacendados y escritores festejábamos ruidosamente en la sala la caída del tirano, en un rincón de la antecocina vi cómo las dos indias que allí trabajaban tenían los ojos empapados de lágrimas”.

Fue un contraalmirante golpista quien expresó, frente a una delegación de la CGT, de manera clara y contundente el principal objetivo de la “Libertadora”: “sepan ustedes que la Revolución Libertadora se hizo para que en este bendito país el hijo del barrendero muera barrendero”.


En la foto se aprecia al ultra"católico" Gral Lonardi junto al masón Isaac Rojas

miércoles, 15 de septiembre de 2021

CON GRAN DOLOR

 


Con solo tres años de ordenación Sacerdotal


Al Paraíso te lleven los ángeles,
a tu llegada te reciban los mártires,
y te introduzcan en la
Ciudad Santa de Jerusalén.

El coro de los ángeles te reciba,
y junto con Lázaro,
pobre en esta vida,
tengas un descanso eterno.

lunes, 13 de septiembre de 2021

¡MAS DE LO MISMO! NUESTRO FUTURO SERÁ LA DISOLUCIÓN NACIONAL.


Por: Nito Sosa

Otra vez los argentinos estamos entre los macristas y los kk., por supuesto que tampoco existía una opción superadora, todos los candidateados son iguales y es lo que se postula para las elecciones parlamentarias de Noviembre. Estamos destinados a desaparecer como nación, porque ya los conocemos a todos y todos esto son los que nos han llevado a esta instancia, es decir, el país se encuentra en caída y a toda velocidad, mientras todos estos sinvergüenzas junto a un pueblo que no sabe y no quiere saber sobre nuestro destino trágico, juega a la política. Es lamentable lo que estamos viviendo, pero sin ser pesimista, sino que soy realista y un agudo observador de la realidad, por eso digo: nuestro destinos está sellado y pido a Dios que nos proteja de lo que viviremos.

viernes, 10 de septiembre de 2021

LOS INICIOS DEL NACIONALISMO ARGENTINO



En los años 30 la visión de nuestro pasado construida por el liberalismo comienza a ser puesta en duda. Esto es consecuencia de la difusión del Nacionalismo, el cual al cuestionar al liberalismo político provocó una relectura de nuestro pasado y el redescubrimiento de nuestra tradición más profunda. Podemos decir que el Nacionalismo argentino hace su aparición con el periódico La Nueva República, en diciembre de 1927.
El programa que el mismo presentaba era claramente antiliberal y antidemocrático, “restauracionista”. Los principios que lo animaban iban en esa línea. En primer lugar, el periódico dejaba en claro la necesidad de recuperar las jerarquías en el orden social. La demagogia reinante, reiteradamente denunciada, debía ser reemplazada por la excelencia. “Quince años de demagogia, han bastado para desquiciar todos los organismos del Estado”, sentenciaba el programa presentado en el número uno; “La jerarquía en las funciones del Estado”, se titulaba un artículo escrito por Rodolfo Irazusta en el mismo número.
Este análisis nos lleva a otro de los temas que aparece en los primeros números: la necesidad de distinguir entre el sistema republicano y la democracia. Frente a la exaltación de la “democracia”, que siguió a la Ley Sáenz Peña y al triunfo del Radicalismo, pero que en realidad ya era parte del discurso circulante desde la imposición de la filosofía liberal con la sanción de la Constitución de 1853, los “neorrepublicanos” se dedicaron a distinguir “república”, entendida como un sistema orgánico sustentado en instituciones, de la “democracia”, con toda la carga de plebeyismo e inorganicidad que dicho régimen supone. En este sentido, se preocuparon por demostrar que en ningún artículo de la Constitución de 1853 se hace referencia al sistema democrático. Es claro que la crítica se dirige más a las consecuencias de la Ley Sáenz Peña, que hizo efectiva la democracia -y su efecto, la demagogia-, que al texto mismo de la Constitución.
En el número 13, del 5 de mayo de 1928, se vuelve a remarcar la diferencia entre el sistema republicano proclamado por la Constitución y la democracia: “Este espíritu republicano ha sido desvirtuado por el partido democrático que nos gobierna desde hace veinte años...La democracia ha podido hasta ahora con el régimen autonómico y con el principio de autoridad, y quizá emprenda de aquí a poco decididos ataques contra el régimen de la propiedad y la familia”. La crítica a la democracia va intrínsecamente unida a la condena del sufragio universal. No sólo porque permite el triunfo de lo más bajo, sino porque detrás de la propaganda electoral que dicho método de elección exige, opera en forma oculta una “plutocracia” que busca obtener sus propios beneficios: “Se sabe...que en Francia se opera subterráneamente, al mismo tiempo que la propaganda eleccionaria, una batalla de grupos industriales, de concesionarios de Estado, de compañías coloniales...Ningún régimen es tan caro como el democrático”.
La crítica a la democracia lleva a los miembros de la Nueva República a abrevar en las fuentes clásicas, donde redescubren el valor de la “forma mixta” de Gobierno. Bajo el título “La forma mixta de gobierno”, escribía Rodolfo Irazusta en el número 5 del periódico: “Todos los gobiernos son monárquicos, aristocráticos y democráticos al mismo tiempo...Platón, Aristóteles, Santo Tomás de Aquino, Maquiavelo, Vico, Rivarol reconocen como la mejor forma de gobierno a aquella que concilie los anhelos de libertad con las exigencias de la autoridad. La aparición de los ideólogos con sus constituciones escritas provocó el olvido del orden tradicional que se había establecido espontáneamente…La democracia sistemática que conocemos, es lo más absurdo que hay, es el pecado contra el espíritu”.
La referencia al “pecado” que representa la Democracia nos lleva a otro punto importante en el pensamiento del grupo, y es la relación que establecen entre política y moral. En un artículo firmado por Tomás Casares se afirma: “el Estado no legisla, organiza ni manda en vista de la felicidad inmediata de los súbditos. Legisla, organiza y manda para disponer el ambiente social en que cada súbdito halle la posibilidad y aun véase constreñido a realizar un destino que no es fruto de su arbitraria elección individual, sino que le es propuesto y moralmente impuesto por una ley superior a todo humano arbitrio”.
La concepción moral planteada por Casares remitía a un principio teológico al que el jurista se remitía explícitamente: la Ley de Dios. En el tema de la relación el Estado y la Iglesia, los hombres de La Nueva República mostraron un profundo desacuerdo con el Liberalismo establecido: “El Estado vive en una sociedad y su religión no puede ser otra que la de la sociedad. Tal es el caso del Estado argentino cuya religión no puede ser otra que la de la sociedad argentina. La sociedad argentina es católica desde su nacimiento”.
LA DÉCADA DEL 30
En el siglo XX, la Patria se volvió a encontrar con sus raíces. El encuentro con el pensamiento político contrarrevolucionario europeo ayudó, a la generación de La Nueva República, a repensar la realidad política argentina, superando los esquemas heredados de la pseudo-tradición liberal. Los Cursos de Cultura Católica –que comienzan a tener un desarrollo importante en la década del 20-, y el Congreso Eucarístico del 34, permiten redescubrir el núcleo diamantino de la Identidad Nacional. Durante los años 30 el Revisionismo Histórico empienza a cuestionar la pseudo-historia “mayo-caserista” forjada por los sectores liberales. En este contexto, los enfrentamientos entre los patriotas que se encontraban con la Patria auténtica y los representantes del liberalismo masónico y de la izquierda revolucionaria se agudizaron, resurgiendo las antiguas e insuperables antinomias. Un ejemplo de esta situación es el asesinato, en 1934, del joven militante nacionalista Jacinto Lacebrón Guzmán.
Un enemigo del Nacionalismo nos narra la evolución de esa primera generación:
“Fue en esos años de la llamada Década Infame cuando surgió uno de los elementos clave del nacionalismo: la reivindicación de Juan Manuel de Rosas y de los caudillos federales. El llamado revisionismo histórico fue también, para los más destacados estudiosos del tema, el primer elemento original del pensamiento nacionalista argentino…
El disparador más importante del revisionismo histórico fue el Pacto Roca-Runciman, firmado en 1933 por el gobierno de Justo, que sometía a la Argentina a condiciones indudablemente humillantes en sus relaciones comerciales con el Reino Unido.
Los nacionalistas comenzaron a rescatar a Rosas como defensor de la soberanía nacional contra las pretensiones de las potencias extranjeras, como respetuoso de la Iglesia y de las jerarquías y, sobre todo, como figura opuesta de los unitarios, que eran los antecesores de los liberales…El culto al Restaurador se convirtió así en bandera fundamental de todas las agrupaciones nacionalistas por venir.
La UNES nació con ese sustento ideológico y en un contexto cada vez más nutrido de luchas políticas y sindicales…La fundaron en 1935 los militantes de la Legión Cívica Juan Queraltó y Alberto Bernaudo…
Los unistas convocaban a los defensores de la nacionalidad, frente a un régimen al que identificaban con el imperialismo británico…la agrupación…llegó a tener más de treinta filiales en todo el país…Queraltó…comandaría el movimiento por casi veinte años…
Una de las principales causas de la UNES en aquellos años iniciales fue el apoyo a los nacionales en la guerra civil española. Los nacionalistas veían con entusiasmo el nacimiento de un fascismo español que agregaba al autoritarismo…un elemento católico muy fuerte.
El crecimiento de la UNES fue el que dio origen en octubre de 1937 a la Alianza de la Juventud Nacionalista, que seis años después, en vísperas del golpe de junio de 1943, adoptaría su nombre definitivo Alianza Libertadora Nacionalista.” (Daniel Gutman, "Tacuara. Historia de la primera guerrilla urbana argentina").
Hernán Capizzano desde otra perspectiva, pero refiriéndose a esa década tan rica, nos dice: “A partir de entonces todo sería expectativa, acción directa y trabajo intelectual. El movimiento estaba en marcha y sus múltiples facetas y expresiones, desarrolladas a lo largo de los años ’30, confromarían en la década siguiente un solo haz en torno a la Alianza Libertadora Nacionalista.”
(Capizzano, Hernán. "Alianza Libertadora Nacionalista. Historia y crónica. 1935-1953")

martes, 7 de septiembre de 2021

UNA REFLEXIÓN PARA EL VOTANTE CATÓLICO / 💊 #101

LA MARCA DE LA BESTIA... por : Juan Manuel de Prada




Un amable lector nos lanza una pregunta inquietante: «En alguna ocasión le he leído que, para enterarnos de las últimas noticias, debemos leer el Apocalipsis. ¿No le parece que en las presentes circunstancias, cuando amenazan con imponernos un carné de vacunación para poder viajar o ir de compras, cobra una nueva significación la llamada ‘marca de la Bestia’?». Vamos a intentar atender la curiosidad de nuestro lector.

En el Apocalipsis (13, 17-18), en efecto, se nos habla de un distintivo que los hombres —«pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y siervos»— se ponen «en su mano derecha, o en sus frentes, de manera que ninguno pudiese comprar o vender, sino el que tuviera la señal». Esta ‘marca de la Bestia’ se inspira en los certificados que algunos emperadores romanos expedían a quienes realizaban sacrificios a los dioses; certificados que, en las persecuciones decretadas contra los cristianos, desempeñaron un papel importantísimo, permitiendo su rápida identificación. En tiempos de Diocleciano se llegaron a expedir téseras que testimoniaban que su poseedor había rendido culto al César, impidiendo comerciar o incluso viajar a quienes no pudieran exhibirlas.

Todos los intérpretes del Apocalipsis de los primeros siglos coinciden en imaginar la ‘marca de la Bestia’ a modo de tésera o salvoconducto, aunque no faltan los que la imaginan a modo de tatuaje o marchamo en la piel. Mucho más recientemente se ha especulado con que esta ‘marca de la Bestia’ podría ser una identificación electrónica (al modo de un código QR), o bien un implante injertado en el propio cuerpo, al estilo de un microchip, en el cual estarían registrados todos los datos —civiles, médicos, laborales, bancarios y hasta genéticos— del portador. No han faltado quienes han advertido que esta ‘marca de la Bestia’ podría interferir en el sistema neurológico humano, manipulando la personalidad de sus portadores y controlando sus movimientos, como si fueran autómatas o zombis. Pero para convertir a las personas en masa cretinizada no hace falta intervenir con un microchip en sus cerebros; basta con moldear las conciencias mediante una ubicua propaganda sistémica.

La apariencia material de la ‘marca de la Bestia’ podemos imaginarla de mil maneras, según los adelantos tecnológicos de cada época. Pero esto no nos servirá para penetrar en su auténtica naturaleza. Pues, según se nos narra en el Apocalipsis, esta ‘marca de la Bestia’ no la imprime la Bestia del Mar, sino la Bestia de la Tierra. Todos los exegetas del Apocalipsis coinciden en identificar a la Bestia del Mar (con sus siete cabezas que simbolizan una coalición mundial) con un Anticristo de naturaleza política; y coinciden en identificar a la Bestia de la Tierra (que tiene «dos cuernos como de cordero», remedando a Cristo, pero habla «como una serpiente») con un poder religioso corrompido que falsifica la religión y la pone al servicio del Anticristo político, empujando a los hombres suave y melosamente (como lo haría un corderito) a la apostasía. Así que esta ‘marca de la Bestia’, independientemente de su naturaleza material, debe incorporar una profesión de apostasía religiosa. Dicha profesión puede ser neta y expresa (abjurando de Dios) o bien mediante la participación (a sabiendas) en acciones horrendas que la denotan (una misa negra o ceremonia en la que se descuarticen fetos, por ejemplo). Y esta ‘marca de la Bestia’ se llevará en la frente y en las manos (donde la frente simboliza el modo de pensar y las manos el modo de obrar); es decir, incorporada a nuestra propia vida, a nuestro propio cuerpo, con publicidad y descaro, libre y voluntariamente, con orgulloso afán de proselitismo.

La Bestia del Mar animará a los hombres a dejarse imprimir esta ‘marca’, convenciéndolos de que hacerlo es un acto benéfico para el bien común; y quienes no accedan a imprimírsela no podrán «comprar ni vender»; esto es, se verán señalados con desprecio y burla al principio, después con odio furioso, viéndose excomulgados (apestados) de todo linaje humano, incluso de sus amigos y parientes (que pueden convertirse en sus mayores enemigos). No debe olvidarse, sin embargo, que luego el Apocalipsis (16, 2) indica que quienes han recibido la ‘marca de la Bestia’ perecerán de una «úlcera repugnante y maligna» (una enfermedad arrasadora) cuando el primer ángel derrame su copa, desatando una plaga que anuncia la derrota del Anticristo.

Hasta aquí lo que una exégesis no fantasiosa del Apocalipsis nos dice de la ‘marca de la Bestia’. Esperamos que a nuestro amable y curioso lector le haya servido para enterarse de las últimas noticias.
Visto en: ://www.abc.es

jueves, 2 de septiembre de 2021

EN EL XII ANIVERSARIO

2 de Septiembre de 2009- 2021, paso a la inmortalidad del Coronel Mohamed Alí Seineldin.



"Queridos hermanos en Cristo. Camaradas en la Patria. Compañeros en la lucha por la recuperación de la dignidad del hombre y su familia. ¡Todos amigos del alma!
Les habla desde la cárcel, el ex Coronel Seineldín, honrado por vuestra amable decisión de haberme designado Presidente Honorario del Comando Superior Peronista.
Aún guardo en mi memoria de adolescente, recuerdos imborrables de una época que provocó un drástico cambio en la historia argentina. Fue el tránsito desde una etapa en decadencia y sin soluciones, hasta otra diametralmente opuesta. El inicio de la Revolución de 1945, que conllevaba la recuperación del honor de la Patria y la dignidad del hombre.
Fue un sentimiento que desbordó las calles, los hogares, las escuelas, los cuarteles. Superó con valentía las perversas barreras existentes de sumisión y desesperanza. El argentino honesto experimentó auténticos deseos de por qué vivir y el franco compromiso de llevar a la Nación al gran sitial que le correspondía.
El slogan Perón o Braden, que se escuchaba y se leía en las paredes, estaba expresando la alternativa de la hora: o la Independencia definitiva de la Patria, o continuar inmersos en el proyecto cultural, político y económico anglosajón, que fue iniciado, como recordamos, institucionalmente a mediados del siglo pasado.
Un modesto soldado, el señor Coronel don Juan Domingo Perón, al ser llamado por su Pueblo, fue designado conforme a las normas constitucionales para llevar adelante tan grande empresa.
Jamás en la historia del país se habían alcanzado tan altos niveles en el ejercicio real de la caridad. Los enfermos, los niños, los ancianos, los débiles, los que sufren, los pobres, estuvieron tan bien protegidos por leyes inspiradas en el mismo espíritu de la ética social de la Iglesia Católica, pese a los naturales errores humanos que se produjeron, estas prioridades se mantuvieron hasta último momento.
Jamás las Fuerzas Armadas estuvieron tan mancomunadas con su Pueblo. Jamás podrá olvidarse que aquí nació la pequeña, mediana y grande empresa argentina, especialmente la industrial y la nuclear. Jamás se podrá negar que la famosa deuda externa que hoy nos agobia no existía, y que el peso argentino estaba en los primeros niveles, entre las principales monedas del mundo.
Sin dudas, el país emergía con muchas ganas de vivir, de trabajar y de obtener logros. El ímpetu con que se impulsaba, era emocionante.
A partir de la muerte de Eva Perón, lamentablemente, se inició la decadencia del proyecto de la esperanza. Las estructuras de sostenimiento doctrinario se caen, los controles ceden y los oportunistas manosean el sano proyecto nacional y terminan destruyéndolo.
Sobre la caída, como aves de rapiñas sobre un cuerpo convaleciente, los agentes extranjeros, secundados por los colaboradores vernáculos de siempre, iniciaron la etapa de la desnacionalización y entrega de la Patria.
Este proceso, con algunos picos de expresión noble y patriótica, continuó desarrollándose hasta nuestros días, consumándose definitivamente en la escalada: Proceso de Reorganización Nacional, alfonsinismo y el liberalismo menemista.
A medida en que los años transcurren, el proyecto de la esperanza, último punto de referencia nacional, se aleja cada vez más del corazón de los argentinos porque ha sido proscrito en la memoria de los jóvenes. Las deshonestidades y equívocas políticas de los grupos usurpadores de los dos grandes movimientos del siglo, el Radicalismo y el Justicialismo, han llevado a la Nación a la desesperanza, la desilusión y a la pérdida de la caridad.
Es por ello que comparto el compromiso de los hombres de mayor edad que, por gracia de Dios hemos vivido esa época, nos preocupemos para que esa riqueza espiritual permanezca para siempre en el sentimiento de los ciudadanos argentinos.
Por mi parte, agradezco a los señores integrantes del Comando Superior Peronista esta honrosa distinción. Me comprometo, de por vida, cumplir con las responsabilidades que la misma demande.
Que Nuestro Señor y María de la Merced los protejan junto a sus familias y a mí.
Me despido orgulloso.
Por Dios y la Patria."