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jueves, 21 de mayo de 2026

CONOCIDO SACERDOTE VATICANISTA DECLARA QUE: FSSPX HACE LO CORRECTO EN CONSAGRAR OBISPOS ESTE PRIMERO DE JULIO EN ECONE SUIZA



Por: Specola
Don Murr, reconocido sacerdote y escritor, colaborador del cardenal Gagnon (autor del conocido —y ahora desaparecido— informe sobre la infiltración de la masonería en el Vaticano), concedió una entrevista a La Fe de la Iglesia , traducida por Claudio Forti y editada por Aldo Maria Valli . «Aunque no pertenezco a la Sociedad de San Pío X, les digo abierta y libremente que estoy de acuerdo con ellos . Y lo digo por una razón muy importante. Uno de sus obispos afirmó que «la Iglesia hoy está en crisis a nivel litúrgico, doctrinal y moral». Y yo digo que quienes no creen que la Iglesia esté en crisis no tienen ojos para ver ni oídos para oír. Porque es evidente. Hasta un ciego puede verlo. Estamos en una grave crisis, y cuando uno se encuentra en un estado de emergencia como el actual, la Sociedad de San Pío X debe continuar con su labor. La ley suprema de la Iglesia Católica, y también del derecho canónico, es el bien de las almas, su salvación. Y lo que la FSSPX está haciendo por la salvación de las almas en esta situación de emergencia es hacerlo bien. ¿Estamos o no estamos en estado de crisis? ¡Por supuesto! Por lo tanto, la consagración de obispos por la Sociedad es totalmente correcta».

«¡Los lefebvristas son atacados porque son católicos, punto! ¡ Así de simple! Además, conozco a muchos sacerdotes de la Sociedad de San Pío X, y puedo asegurarles que son los hombres más moderados que puedan imaginar. Al conversar con ellos, he notado que tienen un gran sentido del humor, nada resentidos. No son rígidos, ni iracundos, ni están morbosamente apegados a la tradición. ¡No, son católicos! El problema es que el mundo actual ya no sabe qué es el catolicismo. Por eso no lo reconoce. Aquí donde vivo, en España, estoy impartiendo un curso de ejercicios espirituales a sacerdotes destituidos por sus obispos. Han perdido sus parroquias, y a uno lo despidieron de su puesto de profesor universitario simplemente por defender la postura católica tradicional en sus homilías. Otro dijo que en conciencia no podía bendecir a parejas del mismo sexo, y al día siguiente recibió una suspensión de su arzobispo y cardenal, con prohibición de predicar. ¿Cuál fue su error? No exagero. Su error fue defender con vehemencia la doctrina tradicional de la Iglesia. Conozco muchos casos similares. Y así vemos claramente la crisis en la que nos encontramos».

«No sé si alguna vez te he contado la experiencia que tuvo el Cardenal Gagnon, mi gran amigo, en su encuentro con la Sociedad. En 1988, Juan Pablo II lo envió a Écône, Suiza, para hablar con el Arzobispo Lefebvre y pedirle que no consagrara a los cuatro obispos. El mes siguiente a ese encuentro, el Cardenal Gagnon se quedó conmigo una semana y me contó su experiencia. Me dijo que el Arzobispo Lefebvre le respondió al Papa: «No puedo». ¿ Y sabes lo que añadió el Cardenal Gagnon? «¿Crees que lo regañé?». No, le dijo: «Tienes razón. Tienes razón al no confiar en mí». Y cuando le pregunté a Gagnon qué impresión le había causado la visita apostólica al seminario de Écône, dijo: «Ejemplar. Podría ser un modelo».

martes, 30 de septiembre de 2025

CARTA DEL PRESIDENTE PERÓN AL PAPA PÍO XII...: Juan Perón fue el único presidente del mundo que solicitó y adhirió al establecimiento del dogma de la Asunción



“Beatísimo Padre, mi gobierno adhirió por decreto del 16 de septiembre de 1948 al temario del Congreso Asuncionista Franciscano de América Latina, celebrado en Buenos Aires entre los días 28 de septiembre y 4 de octubre. Fundamentaron esta adhesión la catolicidad de la Nación Argentina, la inspiración evangélica de mis actos de gobierno, ordenados a promover la justicia social conforme a los principios de solidaridad cristiana y humana, de acuerdo con las enseñanzas de los sumo pontífices, y mi decidida resolución de consolidar y defender la paz interna y la convivencia internacional. También le dieron fundamento la devoción acendrada del pueblo argentino a la Virgen Santísima, y el precedente de que, el 17 de septiembre de 1946, por intermedio de la embajada de la República ante la Santa Sede, el gobierno de la Nación hizo suya la petición del venerable episcopado argentino a Vuestra Santidad, elevada en 1903, en el sentido que defina como verdad de fe divina y católica la Asunción de la Madre de Dios, en cuerpo y alma a los cielos.
Finalizadas las memorables sesiones del Congreso Asuncionista Franciscano de América Latina, que presidió el reverendísimo padre general de la Orden de San Francisco, fray Pacífico María Perantoni, huésped dilecto de mi gobierno, y escuchadas por mí las conclusiones que fueron leídas en la sesión de clausura, a la que concurrí con los ministros de mi gabinete, he concebido el deseo ferviente de implorar a Vuestra Santidad, como lo hago en nombre propio, en el de mi gobierno y en representación de toda la Nación Argentina, que accedáis a cumplir los votos formulados por el Congreso Asuncionista. Así lo espera la avidez fervorosa de quienes asisten a la lucha contra el materialismo dialéctico, que ansía borrar todo vestigio de fe y de culto de los valores espirituales; que avasalla el baluarte de los justos y pretende sojuzgar los derechos humanos. Uno mi voz a las vibraciones del Congreso Asuncionista Franciscano de América latina, suplicándole que el Año Santo de 1950 sea declarado Año Mariano, dedicado a conmemorar el decimonono centenario de la Asunción de la Virgen, en cuerpo y alma, al solio de su realeza universal, y os imploro, para mi pueblo y para mi gobierno, vuestra paternal bendición”
Juan Perón Presidente de la Nación Argentina.

Recientemente el día 15 de agosto celebramos el dogma de la Asunción de la Virgen María a los cielos.
Un dogma es una verdad de fe absoluta, definitiva, infalible, irrevocable e incuestionable revelada por Dios a través de la Biblia o la Sagrada Tradición. Luego de ser proclamado no se puede derogar o negar, ni por el Papa ni por decisión conciliar. Para que una verdad se torne en dogma, es necesario que sea propuesta de manera directa por la Iglesia Católica a los fieles como parte de su fe y de su doctrina, a través de una definición solemne e infalible por el Supremo Magisterio de la Iglesia.
Fue el Papa Pío XII que, el 1 de noviembre de 1950, publica la Constitución Apostólica Munificentissimus Deus que proclama el dogma con estas palabras:
“Después de elevar a Dios muchas y reiteradas preces y de invocar la luz del Espíritu de la Verdad, para gloria de Dios omnipotente, que otorgó a la Virgen María su peculiar benevolencia; para honor de su Hijo, Rey inmortal de los siglos y vencedor del pecado y de la muerte; para aumentar la gloria de la misma augusta Madre y para gozo y alegría de toda la Iglesia, con la autoridad de nuestro Señor Jesucristo, de los bienaventurados Apóstoles Pedro y Pablo y con la nuestra, pronunciamos, declaramos y definimos ser dogma divinamente revelado, que la Inmaculada Madre de Dios, siempre Virgen María, terminado el curso de su vida terrena fue asunta en cuerpo y alma a la gloria celestial”

lunes, 25 de octubre de 2021

EVENTOS CATÓLICOS ARGENTINOS... Los restos del salesiano Juan Cagliero llegan a la catedral de Buenos Aires 1964


La Patagonia tuvo un misionero ejemplar en las épocas más bravas de nuestra formación. El salesiano Juan Cagliero que hace más de 80 años se consagro totalmente a las estériles tierras del sur argentino, no tenía más aliciente que su confianza en dios. Atrajo con la fe al aborigen, bautizo a los hijos de Namuncura, el buen Ceferino. Ahora vuelven sus restos mortales a la segunda patria, gobierno y pueblo rinden homenaje al cardenal de la vida santa, difícil, arriesgada, sublime de fervor; 5000 mil jóvenes de los institutos Don Bosco y 2000 niñas del colegio Maria Auxiliadora hacen objeto de su veneración al jefe de la primera expedición misionera salesiana que durante 20 años esparció fe y cultura desarrollando intensa labor apostólica y educativa en la Patagonia. En la catedral metropolitana ante el féretro colocado en el coro frente al altar mayor, el cardenal mayor primado, monseñor Caggiano oficia una misa mientras una doble fila de granaderos rinden honores; los arzobispos y obispos presentes conceden gran solemnidad a la ceremonia. Finalizado el oficio previo a la lectura de un mensaje de su santidad el Papa, el canciller Zavala Ortiz lo proclama un benemérito de la patria argentina, por eso ella lo acoge con profunda gratitud.

miércoles, 25 de agosto de 2021

¿PORQUE IR A LA SANTA MISA?... Dada la gran apostasía de la Fe actual, no sólo de los bautizados sino también de aquellos que creen ser obispos,sacerdotes o religiosos católicos, pero que están en plena comunión con la jerarquía apóstata del vaticano segundo y por lo tanto herejes formal y material, les hemos dejado aquí a la derecha del blog algunas de las pocas direcciones en dónde se celebra la Misa Católica de Siempre en Argentina....



1. A la hora de tu muerte, tu mayor consuelo serán las Misas a las que durante tu vida asististe con fervor y devoción.
2. Cada Misa a la que asististe te acompañará en el tribunal divino y abogará para que alcances perdón.
3. Con cada Misa puedes disminuir el castigo temporal que debes por tus pecados, en proporción con el fervor con que la oigas.
4. Con la asistencia devota a la Santa Misa, rindes el mayor homenaje a la Humanidad Santísima de Nuestro Señor.
5. La Santa Misa bien oída suple tus muchas negligencias y omisiones.
6. Por la Santa Misa bien oída se te perdonan todos los pecados veniales que estás resuelto a evitar, y muchos otros de que ni siquiera te acuerdas.
7. Por ella pierde también el demonio dominio sobre ti.
8. Ofreces el mayor consuelo a las benditas almas del Purgatorio.
9. Consigues bendiciones en tus negocios y asuntos temporales.
10. Una Misa oída mientras vivas te aprovechará mucho más que muchas que ofrezcan por ti después de la muerte.
11. Te libras de muchos peligros y desgracias en los cuales quizás caerías si no fuera por la Santa Misa.
12. Acuérdate también de que con ella acortas tu Purgatorio.
13. Con cada Misa aumentarás tus grados de gloria en el Cielo. En ella recibes la bendición del sacerdote, que Dios ratifica en el cielo.
14. Al que oye Misa todos los días, Dios lo librará de una muerte trágica y el Angel de la guarda tendrá presentes los pasos que dé para ir a la Misa, y Dios se los premiará en su muerte.
15. Durante la Misa te arrodillas en medio de una multitud de ángeles que asisten invisiblemente al Santo Sacrificio con suma reverencia.
16. Cuando oímos misa en honor de algún Santo en particular, dando a Dios gracias por los favores concedidos a ese Santo, no podemos menos de granjearnos su protección y especial amor, por el honor, gozo y felicidad que de nuestra buena obra se le sigue.
17. Todos los días que oigamos Misa, estaría bien que además de las otras intenciones, tuviéramos la de honrar al Santo del día.
18. La Misa es el don más grande que se puede ofrecer al Señor por las almas, para sacarlas del purgatorio, librarlas de sus penas y llevarlas a gozar de la gloria. – San Bernardo de Sena.
19. El que oye Misa, hace oración, da limosna o reza por las almas del Purgatorio, trabaja en su propio provecho. – San Agustín.
20. Por cada Misa celebrada u oídas con devoción, muchas almas salen del Purgatorio, y a las que allí quedan se les disminuyen las penas que padecen. – San Gregorio el Grande, Papa.
21. Durante la celebración de la Misa, se suspenden las penas de las almas por quienes ruega y obra el sacerdote, y especialmente de aquellas por las que ofrece la Misa. –San Gregorio el Grande.
22. Puedes ganar también Indulgencia Plenaria todos los lunes del año ofreciendo la santa Misa y Comunión en sufragio de las benditas almas del Purgatorio. Para los fieles que no pueden oír Misa el lunes vale que la oigan el domingo con esa intención.
23. Se suplica que apliquen todas las indulgencias en sufragio de las Almas del Purgatorio, pues Dios nuestro Señor, y ellas le recompensaran esta caridad.
24. La Santa Misa es la renovación del Sacrificio del Calvario, el Mayor acto de adoración a la Santísima Trinidad. Por eso es obligación oírla todos los domingos y fiestas de guardar.

lunes, 13 de julio de 2020

EL SACRIFICIO DE LA MISA CONSIDERADO EN SÍ MISMO, TIENE UN VALOR INFINITO... Por: R. Garrigou-Lagrange O.P.



Jesucristo, Salvador nuestro, es el Sacerdote principal del sacrificio de la Misa. La oblación interior, que fue el alma del sacrificio de la Cruz, perdura siempre en el Corazón de Cristo que quiere nuestra salvación. Él mismo ofrece todas las Misas que se celebran cada día. ¿Cuál es el valor de cada una de esas Misas? Es importante tener una idea justa, para unirse cada día al santo Sacrificio y recibir más abundantes frutos.
En la Iglesia se enseña comúnmente que el sacrificio de la Misa considerado en sí mismo tiene un valor infinito, pero que el efecto que produce en nosotros es siempre finito, por elevado que sea, y proporcional a nuestras disposiciones interiores. Estos son los dos puntos de doctrina que conviene explicar.
La razón estriba en que, en sustancia, el sacrificio de la Misa es el mismo que el de la Cruz, el cual tiene un valor infinito a causa de la dignidad de la Víctima ofrecida y del Sacerdote que la ha ofrecido, pues es el Verbo hecho hombre quien, en la Cruz, era al mismo tiempo Sacerdote y Víctima. Es Él quien permanece en la Misa como Sacerdote principal y Víctima realmente presente, realmente ofrecida sacramentalmente inmolada. Mientras que los efectos de la Misa inmediatamente relativos a Dios, como la adoración reparadora y la acción de gracias, se producen siempre infaliblemente en su plenitud infinita, incluso sin nuestro concurso, sus efectos relativos a nosotros sólo se extienden en la medida de nuestras disposiciones interiores.
En cada Misa se ofrecen infaliblemente a Dios una adoración, una reparación y una acción de gracias de valor sin límites, y ello en razón de la Víctima ofrecida y del Sacerdote principal, independientemente de las oraciones de la Iglesia universal y del fervor del celebrante.
Es imposible adorar a Dios, reconocer mejor su soberano dominio sobre todas las cosas, sobre todas las almas, que por la inmolación sacramental del Salvador muerto por nosotros en la Cruz. Tal adoración la expresa el Gloria: Gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra a los hombres de buena voluntad. Te alabamos, Te bendecimos, Te adoramos, Te glorificamos. Esta adoración la expresa de nuevo el Sanctus y aún más la doble Consagración. Es la más perfecta realización del precepto: Adorarás al Señor tu Dios y al Él sólo servirás. Sólo la infinita grandeza de Dios merece el culto de latría. En la Misa se le ofrece una adoración en espíritu y en verdad de valor sin medida.
En el momento de la Consagración, en la paz del santuario, hay algo así como un gran impulso de adoración que sube hacia Dios. Su preludio es el Gloria y el Sanctus, cuya belleza queda subrayada algunos días por el canto gregoriano, el más excelso, el más simple y el más puro de todos los cantos religiosos; pero cuando llega el momento de la doble Consagración, todos se callan: el silencio expresa a su manera lo que el canto ya no puede decir. Que el silencio de la Consagración sea nuestro reposo y nuestra fortaleza.
Esa adoración, que sube hacia Dios en todas las Misas cotidianas, recae, de alguna manera, como fecundo rocío, sobre nuestra pobre tierra para fertilizarla espiritualmente.
Igualmente, es imposible ofrecer a Dios una reparación más perfecta por las faltas que se cometen diariamente, como dice el Concilio de Trento. No se trata de una nueva reparación, distinta de la de la Cruz: Cristo no muere ni sufre más, pero, según el mismo Concilio, el Sacrificio del altar, siendo substancialmente el mismo que el del Calvario, agrada a Dios más que lo que le desagradan todos los pecados juntos. El imprescriptible derecho de Dios, Soberano Bien, a ser amado por encima de todo no se podría reconocer mejor por la oblación [ofrecimiento] del Cordero [Jesucristo] que quita los pecados del mundo.(Dz 940 y 950, S. Tomás, de Aquino, Suma Teológica III, 48 2).
A menudo nos olvidamos de agradecer a Dios sus gracias, como los leprosos curados por Jesús; de diez, sólo uno se lo agradeció. Conviene ofrecer con frecuencia Misas de acción de gracias. Por cada Misa celebrada, por la oblación y la inmolación sacramental del Salvador en el altar, Dios obtiene infaliblemente una adoración infinita, una reparación y una acción de gracias sin límite.
No olvidemos que el más alto fin del Santo Sacrificio es la Gloria de Dios. Sin embargo hay otros efectos que son relativos a nosotros. La Misa puede obtenernos todas las gracias necesarias para la salvación. Cristo, que siempre está vivo, no deja de interceder por nosotros, (Hebreos 7,25).

¿Cuáles son los efectos que la Misa puede producir en nosotros?
Aunque el sacrificio de la Misa tenga en sí un valor infinito, en razón de la dignidad de la Víctima ofrecida y del Sacerdote principal, los efectos que produce en nosotros son siempre finitos a causa de los límites mismos de la criatura y de los límites mismos de nuestra disposición interior.
Gran número de teólogos, inspirándose en los textos de Santo Tomás, dicen: El efecto de cada Misa no está limitado por la voluntad de Cristo, sino tan sólo por la devoción de aquellos por los que se ofrece. Una sola Misa ofrecida por cien personas, puede serle provechosa a cada una, del mismo modo que si hubiese sido dicha sólo por una. La razón estriba en que la influencia de una causa universal sólo está limitada por la capacidad de los sujetos que la reciben. Así, el sol ilumina y calienta en un solo lugar tanto a mil personas como a una sola. La influencia de la Santa Misa en nosotros no está pues, limitada más que por la disposición y el fervor de quienes las reciben.
El sacrificio de la Misa, que perpetúa en sustancia el de la Cruz, es de un valor infinito para aplicarnos los méritos y las satisfacciones de la Pasión del Salvador.
Es esto lo que explica la práctica de la Iglesia, que ofrece Misas por la salvación del mundo entero, por todos los fieles vivos y difuntos, por el Soberano Pontífice, los jefes de Estado, los obispos, sin limitar sus intenciones. Actuando así, la Iglesia no piensa en modo alguno que la Misa sea menos provechosa para aquél por quien se aplica especialmente.
En la Misa Cristo sigue ofreciéndose por acto teándrico [acto divino-humano], de valor infinito para aplicarnos los frutos de su Pasión. El límite no proviene de Él, sino sólo de nosotros, de nuestras disposiciones y de nuestro fervor. Como dice Santo Tomás de Aquino, igual que uno recibe más el calor de un hogar si se aproxima a él, así nosotros nos beneficiamos tanto más de los frutos de una Misa a la que asistimos con más espíritu de fe, de confianza en Dios, de amor y de piedad.

La Misa facilita nuestra conversión
En tanto que nos obtiene la gracia del arrepentimiento, nos facilita el perdón de los pecados; no se dicen en vano estas palabras antes de la Comunión: Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, ten misericordia de nosotros. ¡Cuántos pecadores, asistiendo a Misa, han encontrado allí la gracia del arrepentimiento y la inspiración de hacer una buena confesión de toda su vida!
Por razón de que la Misa facilita el arrepentimiento, se sigue que puede ser ofrecida por pecadores incluso endurecidos e impenitentes a los que no se podría dar la Comunión. El santo Sacrificio puede obtenerles suficientes gracias de luz y de conversión. Incluso puede ser ofrecido, como el de la Cruz, por todos los hombres vivos, incluso por los infieles, los cismáticos, los herejes, siempre y cuando no se ofrezca por ellos como si fuesen miembros de la Iglesia. Con esta idea, el Padre Charles de Foucauld, eremita del Sahara [África], celebraba a menudo la Misa por los musulmanes a fin de preparar sus almas para recibir más tarde la predicación del Evangelio

La Misa neutraliza al demonio
El espíritu del mal nada teme tanto como una Misa, sobre todo cuando es celebrada con gran fervor y cuando muchos se unen a ella con espíritu de fe. Cuando el enemigo del bien choca con un obstáculo insuperable, es que en una iglesia, un sacerdote consciente de su propia debilidad y de su pobreza, ha ofrecido la omnipotente Hostia y la Sangre redentora. Hay que recordar el caso de santos que, asistiendo a Misa, en el momento de la elevación del cáliz, han visto desbordarse la preciosa Sangre y deslizarse por los brazos del sacerdote, y los ángeles venir a recogerla en copas de oro para llevarla a aquellos que tienen mayor necesidad de participar en el misterio de la Redención.

La Misa disminuye nuestro purgatorio
El sacrificio de la Misa no sólo perdona nuestros pecados, sino la pena debida a nuestros pecados perdonados, ya se trate de vivos o muertos por quienes se ofrece el sacrificio. Este efecto es infalible; sin embargo, la pena no siempre es perdonada en su totalidad, sino según la disposición de la Providencia y el grado de nuestro fervor. Así se verifican las palabras: Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, danos la paz.
De aquí no se sigue que los difuntos que han dejado mucho dinero para que se digan numerosas Misas por su intención, sean librados más rápidamente del purgatorio que los pobres que no han podido dejar nada o casi nada; pues esos pobres, teniendo quizá menos deudas con la Justicia divina, puede ser que hayan sido mejores cristianos y participen más del fruto de las Misas dichas por todos los difuntos y del fruto general de cada Misa.
Finalmente, el sacrificio de la Misa nos obtiene los bienes espirituales y temporales necesarios o útiles para nuestra salvación. Así, conviene, como lo recomendó el Papa Benedicto XV, celebrar Misas para obtener la gracia de una buena muerte, que es la gracia de las gracias, de la que depende nuestra salvación eterna.
Conviene que al asistir a Misa, nos unamos, con gran espíritu de fe, de confianza y de amor, al acto interior de oblación que perdura siempre en el Corazón de Cristo. Mientras más nos unamos así a Nuestro Señor en el momento de la Consagración, la esencia del sacrificio de la Misa, mejor será nuestra Comunión, que es una perfecta participación en ese sacrificio.
Ofrezcamos igualmente las contrariedades cotidianas; será la mejor manera de llevar nuestra cruz, tal como el Señor lo ha pedido.
¡Quiera Dios que tengamos el pensamiento y la fortaleza de renovar esta oblación en el momento de nuestra muerte, de unirnos entonces, por medio de un gran amor, a las Misas que se celebrarán, al sacrificio de Cristo perpetuado en el altar! ¡Podríamos hacer así, del sacrificio de nuestra vida, una oblación de adoración reparadora, de súplica y de acción de gracias, que sea verdaderamente el preludio de la vida eterna!
Los fieles que poco a poco, dejan de asistir a Misa pierden progresivamente el sentido cristiano, el sentido de las cosas superiores y de la eternidad. Hay que encomendar las parroquias y las comunidades donde no se celebra Misa sino de tarde en tarde a aquellos santos del cielo que recibieron el carácter sacerdotal, en particular al alma del Santo Cura de Ars, para que desde arriba, vele sobre los rebaños sin pastor, para que interceda y obtenga a los agonizantes que no son asistidos la gracia de la buena muerte. Hay que pensar en ello a menudo al asistir al santo Sacrificio, y puesto que cada Misa tiene un valor infinito, hay que pedir que ésa a la que asistimos resplandezca allí donde ya no se celebra, donde poco a poco se pierde la costumbre de asistir a ella. Pidamos a Nuestro Señor que haga germinar vocaciones sacerdotales en esos medios; pidámosle sacerdotes, santos sacerdotes, cada día más conscientes de la grandeza del sacerdocio de Cristo, para que sean sus celosos ministros que solo vivan para la salvación de las almas. En los periodos turbulentos la Providencia envía innumerables santos; por eso es necesario pedir al Señor que envíe al mundo santos que tengan la fe y la confianza de los Apóstoles.

"El Salvador y su amor por nosotros" - R. Garrigou-Lagrange O.P., (Colección Patmos, ed. Rialp, Cap. XIV).

martes, 9 de octubre de 2018

SEDE VACANTE FORMAL Y MATERIAL



HOY 9 DE OCTUBRE SE CUMPLEN 60 AÑOS DE LA MUERTE DE SU SANTIDAD EL PAPA PÍO XII Y POR LO TANTO 60 AÑOS DE TRISTÍSIMA SEDE VACANTE EN LA SANTA IGLESIA DE DIOS, REALMENTE DESDE HACE SEIS DÉCADAS LOS CRISTIANOS Y TODA LA CRISTIANDAD SE ENCUENTRA SUMERGIDA EN EL GRAN MISTERIO DE INIQUIDAD, PERO LOS CATÓLICOS FIELES CONFIAMOS EN LA PROMESA DIVINA HECHA POR NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO DE QUE "LAS PUERTAS DEL INFIERNO NO VAN A PREVALECER CONTRA LA IGLESIA", POR ESO HOY MÁS QUE NUNCA HEMOS DE REZAR EL: VENGA A NOS EL TU REINO Y QUE VENGA POR MEDIO DEL CORAZÓN INMACULADO DE MARÍA.

lunes, 2 de julio de 2018

MADRE NUESTRA Y PATRONA DE LA ARGENTINA CORONADA POR EL Tte. Gral. JUAN DOMINGO PERON EL 15 DE NOVIEMBRE DE 1953 EN SU ADVOCACIÓN DE NUESTRA Sra. DE LUJAN








La Oración que el General Juan Domingo Perón, en su carácter de Presidente de la República, le ofrendara a la Santísima Virgen en esa fecha memorable, oración con la que supo expresar el agradecimiento a la Virgen por su amparo a los humildes de nuestra historia patria y el compromiso de luchar por la Paz y la Justicia para cumplir con nuestro destino histórico de Nación.

“Señora Nuestra de Luján: Muchas veces he levantado mis ojos hacia vuestra imagen que ha sido permanentemente compañía de mi fe por todos los caminos de mi vida.
“Pero en esta solemne ocasión extraordinaria se elevan hacia vuestro corazón las miradas y las voces que quieren expresar por mi intermedio los sentimientos y los pensamientos del Pueblo Argentino, que es la Patria, cuya representación humildemente invisto.
“El pueblo argentino, sus hombres y sus mujeres, sus niños y sus ancianos, sus pobres y también sus ricos de buena voluntad, sus obreros y también sus empresarios, sus fuerzas espirituales, sus fuerzas armadas, el pueblo argentino, con todos sus hijos, los que viven en los campos, en los pueblos y en las ciudades de la Patria, los que tienen nuestra Fe y aún los que sin tenerla, os respetan, señora de Luján, como símbolo de la unidad espiritual de la Nación, que vuestra pequeña imagen representa...todo el Pueblo Argentino os agradece, antes que nada, vuestra compañía permanente y humilde, cumplida desde vuestra villa de Luján a través de todas las jornadas y a través de todas las vicisitudes de nuestra historia.
“Os lo agradece como solemos agradecer los hijos, tarde o temprano, esa compañía espiritual que representa la inquietud de nuestras madres siguiéndonos, desde cerca o desde lejos, desde la tierra o desde el cielo, por todos los caminos de la vida.
“Desde la humildad de vuestra imagen, materializada en vuestra pequeñez y en vuestro rostro tostado por el sol de nuestra tierra criolla, y desde vuestra propia historia, que ensalzó la de los humildes y humilló a los soberbios para enseñarles el camino de la humildad, desde vuestra imagen donde fueron grabadas para siempre con divina inspiración, nos llegan vuestras dos consignas maternales: la paz y la justicia.
“En esta fecha extraordinaria os prometemos mantenernos dentro de nuestras posibilidades humanas y con vuestra ayuda, fieles a vuestro mandato.
“Queremos la paz de todos los argentinos, de todos los pueblo de América y de todos los pueblos del mundo. Pero no la queremos si no es justa, según vuestra consigna.
“Precisamente para que se cumpla vuestro anhelo infinito de paz, nos proponemos y os prometemos, madre de los argentinos, a luchar por la justicia entre los hombres y entre los pueblos.
“Os pedimos en cambio, la compañía eterna de vuestra humildad ejemplar, para que humildemente sepamos cumplir nuestro destino sin que jamás nos domine la soberbia”.
“Y os pedimos la ayuda de Dios para que mirando vuestra imagen nunca olvidemos que solamente los humildes salvarán a los humildes, y que para ser fieles a nuestra vocación de paz y de justicia, nos mantengamos todos unidos y en la humildad, la única y tal vez la última fuerza que Dios ha querido dejar sobre la tierra para que volvamos a la Fe, a la esperanza y al amor, donde reside la auténtica felicidad de los hombres y la grandeza fundamental de los pueblos”. Amén.

domingo, 29 de octubre de 2017

DOMINGO DE CRISTO REY



Hoy 29 de octubre, celebramos la Fiesta Cristo Rey, que se celebra el domingo anterior al día de Todos los Santos (1 de noviembre), según lo promulgó S.S. el Papa Pío XI en la Encíclica "Quas primas" el 11 de diciembre de 1925.
Esta Encíclica fué escrita con motivo del año Jubilar que marcaba el XVI Centenario del Sacrosanto y Ecuménico Concilio de Nicea, en el cual se definió y proclamó el dogma de la consubstancialidad del Padre y el Hijo, y en el que se añadió al Credo la frase "y su reino no tendrá fin", estableciendo así la realeza de Nuestro Señor Jesucristo.
La Fiesta fue una respuesta al aumento de la secularización, el ateísmo y el comunismo.
Mientras que el mundo les dice cada vez más elocuentemente a los cristianos que deben compartimentar su religión y dar su mayor lealtad al gobierno, el Papa Pío XI escribió sobre la fiesta:
"Porque si a Cristo nuestro Señor le ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra; si los hombres, por haber sido redimidos con su sangre, están sujetos por un nuevo título a su autoridad.
Si, en fin, esta potestad abraza a toda la naturaleza humana, claramente se ve que no hay en nosotros ninguna facultad que se sustraiga a tan alta soberanía.
Es, pues, necesario que Cristo reine en la inteligencia del hombre, la cual, con perfecto acatamiento, ha de asentir firme y constantemente a las verdades reveladas y a la doctrina de Cristo.
Es necesario que reine en la voluntad, la cual ha de obedecer a las leyes y preceptos divinos.
Es necesario que reine en el corazón, el cual, posponiendo los efectos naturales, ha de amar a Dios sobre todas las cosas, y sólo a El estar unido.
Es necesario que reine en el cuerpo y en sus miembros, que como instrumentos, o en frase del apóstol San Pablo, como armas de justicia para Dios, deben servir para la interna santificación del alma.
Todo lo cual, si se propone a la meditación y profunda consideración de los fieles, no hay duda que éstos se inclinarán más fácilmente a la perfección".

viernes, 3 de febrero de 2017

FESTIVIDAD DEL OBISPO Y MÁRTIR SAN BLAS


San Blas fue médico y obispo en Sebaste, Armenia. Hizo vida eremítica en una cueva del Monte Argeus. Fue conocido por su don de curación milagrosa. Salvó la vida de un niño que se ahogaba al trabársele en la garganta una espina de pescado. Este es el origen de la costumbre de bendecir las gargantas el día de su fiesta.
También se le acercaban por su cuenta animales enfermos del bosque para que los curase, pero no le molestaban en su tiempo de oración.
Cuando la persecución de Agrícola, gobernador de Cappadocia, contra los cristianos llegó a Sebaste, sus cazadores fueron a buscar animales para los juegos del circo en el bosque de Argeus y encontraron muchos de ellos esperando fuera de la cueva de San Blas. Allí encontraron a San Blas en oración y lo arrestaron. Agrícola trató sin éxito de hacerle apostatar. En la prisión, San Blas sanó a algunos prisioneros. Finalmente fue echado a un lago pero se mantuvo parado en la superficie e invitaba a sus perseguidores a caminar sobre las aguas y así demostrar el poder de sus dioses. Pero se ahogaron. Cuando volvió a tierra fue torturado y decapitado en el año 316.

La fiesta de San Blas, patrono de Dubrovnik (Croacia)
San Blas es una de las fiestas milenarias y emblemáticas de la ciudad de Dubrovnik, recientemente inscrita en la Lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.
La víspera de la fiesta de San Blas, el 2 de febrero, Dubrovnik celebra “la Virgen de la Candelaria”; suenan todas las campanas de las iglesias de la ciudad de Dubrovnik y bandadas de palomas blancas son soltadas como símbolo de la paz. El 3 de febrero es la fiesta oficial de San Blas, el santo patrono de la ciudad. Los portaestandartes de las parroquias, engalanados con vestidos folclóricos llegan de todas las inmediaciones de la ciudad y saludan al Santo Patrono, moviendo sus estandartes de manera que nunca pueden tocar al suelo. Se dirigen a la plaza central para participar en el momento culminante de la festividad; una procesión con los relicarios de San Blas que reúne a los obispos, embajadores, autoridades civiles, personalidades invitadas y toda la población de Dubrovnik, desfila por la calle principal, la famosa Stradun, para regresar de nuevo a la iglesia cuando los fieles se reúnen para celebrar el ritual de curación del mal de garganta. Durante la fiesta se manifiestan la creatividad, los cantos folclóricos la representación de artes escénicas y la fabricación de objetos artesanales tradicionales.

Historia
En Dubrovnik, las ruinas de la iglesia de San Esteban en Pustijerna cuentan una de las más hermosas historias de esta ciudad de piedra: San Blas salvó a la ciudad de Dubrovnik del ataque de los venecianos. La víspera del 3 de febrero del año 971, en medio del invierno los venecianos fondearon sus barcos ante los muros de las murallas y accedieron a la ciudad medieval con el pretexto de abastecerse de alimentos y agua para su largo viaje, pero en realidad sus espías tomaron buena nota del número de guardias en las murallas. En medio de la noche el sacerdote Stojko pasó la plaza de la ciudad hacia Pustijerna y la iglesia de San Esteban cuando vio las puertas de ésta abiertas, allí encontró un ejército celestial liderado por un anciano vestido como un obispo y cuando el sacerdote le pidió que se identificase, el dijo que era Vlaho (San Blas) y alertó sobre el ataque que planeaban los venecianos. Así es como Dubrovnik pudo prevenir y repeler el ataque y los ciudadanos establecieron el 3 de febrero como el día de San Blas, el Santo Patrono de la ciudad.
Desde alrededor del 972, Dubrovnik viene celebrando este día en honor al Santo Patrono y fue en 1026 cuando los restos de San Blas, el mártir obispo de Sebaste, fueron transferidos a Dubrovnik.

Tradición
Varias tradiciones se conservan en torno de San Blas: se le considera aún hoy patrón de los cardadores porque sus verdugos, antes de decapitarle, le desgarraron todo el cuerpo con unos peines de cardar la lana. En muchos lugares, el día de su fiesta se bendicen dos velas cruzadas en cruz con las que se toca la garganta de los fieles para prevenir las enfermedades laríngeas, porque según la tradición San Blas, estando en la cárcel, curó a un niño que se moría por habérsele atragantado una espina. Se bendice también el 3 de febrero pan y sal para la curación de hombres y bestias. Se bendice asimismo el aceite de los candiles. En Rusia es considerado patrono del ganado porque las fieras acudían a él para que las bendijera. La popularidad del nombre quedó atestiguada en frases como: “Lo dijo Blas, punto redondo”; “En llegando San Blas, pon pan y vino en la alforja, que día no faltará”; “¡San Blas bendito, que se ahoga este angelito!”; “Por San Blas, besugos atrás”; cuando alguien se atraganta "San Blas, glorioso Santo!".

miércoles, 4 de enero de 2017

CONMEMORANDO UN NUEVO ANIVERSARIO


5 de enero: 1817: El General José de San Martín tributa su bastión de mando a la VIRGEN del CARMEN, jurándola solemnemente como Patrona del Ejército de los Andes; en carta dirigida al guardían del Convento de San Francisco, el General expresa: "La decidida protección que ha prestado al Ejército de los Andes su Patrona y Generala, Nuestra Madre y Señora del CARMEN, son visibles. Un cristiano reconocimiento se estimula a presentar a dicha Señora, el adjunto bastón como propiedad suya y como distintivo del mando supremo que tiene sobre sobre dicho ejército". La misma advocación, será luego proclamada por Bernardo de O´Higgins, como Patrona y Generala de las Armas Chilenas, además de serlo de la Armada española.


martes, 15 de noviembre de 2016

UN DÍA COMO HOY PERO DE 1953



La oración del Presidente de la Nación, General Juan Domingo Perón



“Señora Nuestra de Luján: Muchas veces he levantado mis ojos hacia vuestra imagen que ha sido permanentemente compañía de mi fe por todos los caminos de mi vida.

“Pero en esta solemne ocasión extraordinaria se elevan hacia vuestro corazón las miradas y las voces que quieren expresar por mi intermedio los sentimientos y los pensamientos del Pueblo Argentino, que es la Patria, cuya representación humildemente invisto.

“El pueblo argentino, sus hombres y sus mujeres, sus niños y sus ancianos, sus pobres y también sus ricos de buena voluntad, sus obreros y también sus empresarios, sus fuerzas espirituales, sus fuerzas armadas, el pueblo argentino, con todos sus hijos, los que viven en los campos, en los pueblos y en las ciudades de la Patria, los que tienen nuestra Fe y aún los que sin tenerla, os respetan, señora de Luján, como símbolo de la unidad espiritual de la Nación, que vuestra pequeña imagen representa…todo el Pueblo Argentino os agradece, antes que nada, vuestra compañía permanente y humilde, cumplida desde vuestra villa de Luján a través de todas las jornadas y a través de todas las vicisitudes de nuestra historia.

“Os lo agradece como solemos agradecer los hijos, tarde o temprano, esa compañía espiritual que representa la inquietud de nuestras madres siguiéndonos, desde cerca o desde lejos, desde la tierra o desde el cielo, por todos los caminos de la vida
“Desde la humildad de vuestra imagen, materializada en vuestra pequeñez y en vuestro rostro tostado por el sol de nuestra tierra criolla, y desde vuestra propia historia, que ensalzó la de los humildes y humilló a los soberbios para enseñarles el camino de la humildad, desde vuestra imagen donde fueron grabadas para siempre con divina inspiración, nos llegan vuestras dos consignas maternales: la paz y la justicia.
“En esta fecha extraordinaria os prometemos mantenernos dentro de nuestras posibilidades humanas y con vuestra ayuda, fieles a vuestro mandato.

“Queremos la paz de todos los argentinos, de todos los pueblo de América y de todos los pueblos del mundo. Pero no la queremos si no es justa, según vuestra consigna.

“Precisamente para que se cumpla vuestro anhelo infinito de paz, nos proponemos y os prometemos, madre de los argentinos, a luchar por la justicia entre los hombres y entre los pueblos.

“Os pedimos en cambio, la compañía eterna de vuestra humildad ejemplar, para que humildemente sepamos cumplir nuestro destino sin que jamás nos domine la soberbia”.

“Y os pedimos la ayuda de Dios para que mirando vuestra imagen nunca olvidemos que solamente los humildes salvarán a los humildes, y que para ser fieles a nuestra vocación de paz y de justicia, nos mantengamos todos unidos y en la humildad, la única y tal vez la última fuerza que Dios ha querido dejar sobre la tierra para que volvamos a la Fe, a la esperanza y al amor, donde reside la auténtica felicidad de los hombres y la grandeza fundamental de los pueblos”.

domingo, 2 de octubre de 2016

EN EL DÍA DE LOS SANTOS ÁNGELES CUSTODIOS -Oración-






Ángel santo de la guarda,
Compañero de mi vida,
Tú que nunca me abandonas,
Ni de noche ni de día.

Aunque espíritu invisible, sé que te hallas a mi lado,
Escuchas mis oraciones
Y cuentas todos mis pasos.

En las sombras de la noche,
Me defiendes del mal,
Tendiendo sobre mí pecho
Tus alas de nácar y oro.

Ángel de Dios, que yo escuche
Tu mensaje y que lo siga,
Que vaya siempre contigo
Hacia Dios, que me lo envía.

Testigo de lo invisible,
Presencia del cielo amiga,
Gracias por tu fiel custodia,
Gracias por tu compañía.

En presencia de los ángeles,
Suba al cielo nuestro canto:
Gloria al Padre, gloria al Hijo,
Gloria al Espíritu Santo. 
Amén

viernes, 30 de septiembre de 2016

FESTIVIDAD DE SAN JERÓNIMO, PRESBÍTERO y DOCTOR, PATRONO DE LA CIUDAD DE CÓRDOBA



Secretario del Papa San Dámaso, enseñó Sagrada Escritura y dio de ella, en latín, su famosa traducción conocida con el nombre de VULGATA, que aprobó el Concilio de Trento, Italia. Fue también el azote de las herejías. Su austeridad, sus continuas ayunos, y su celo por la conversión de las almas, nos enseñan la virtud y el Evangelio más elocuentemente aun que sus palabras. Murió en el año 420, cerca de los 80 años

sábado, 24 de septiembre de 2016

FESTIVIDAD DE NUESTRA SEÑORA DE LAS MERCEDES.




"Lleguémonos confidencialmente al trono de la gracia: a fin de alcanzar misecordia, y hallar gracia para ser socorridos en tiempo oportuno". (Hebreos, 4, 16). En el tiempo en que los sarracenos (islámicos) oprimían a España y llevaban en esclavitud a gran número de cristianos, la Madre de Dios, compadecida de sus males y peligros, apareció durante la misma noche a San Pedro Nolasco, a San Raimundo de Peñafort y a Jaime, rey de Aragón, conjurándolos a establecer una Orden religiosa para la REDENCIÓN DE CAUTIVOS. Ésta fue la Orden de la MERCED, O DE LA REDENCIÓN, fundada en Barcelona en 1218, y que prestó inmensos servicios a la Iglesia y a la sociedad cristiana. Para agradecer a la Santísima Virgen, la Iglesia estableció esta fiesta.